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La Puta de Mi Sangre 1
Fecha: 01/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... Raúl con desprecio—. Vamos a ver si es tan buena como dices, Carlos. Le metió dos dedos en la boca y se los folló con fuerza mientras Víctor se paraba detrás de ella y le levantaba el camisón, dejando su culo y su coño completamente expuestos. —Qué rico coño tiene la señora —gruñó Víctor, escupiendo directamente en su raja—. Ya está empapada la muy puta. Empezaron brutalmente y sin preámbulos. Raúl se sacó la verga gruesa y se la metió hasta el fondo de la garganta a mi mamá. La agarró de la cabeza con las dos manos y empezó a follársela como si fuera un agujero de carne. Mi mamá hacía arcadas fuertes, babeando saliva que le caía por las tetas mientras Víctor se arrodillaba atrás y le metía dos dedos en el culo sin avisar. —Esto es lo que eres, Elizabeth —le decía Víctor mientras le metía los dedos con fuerza—. Una madre de familia que en realidad es una puta incestuosa. ¿Te gusta que tu propio hijo te vea siendo tratada como un pedazo de carne? Mi mamá solo pudo gemir alrededor de la verga de Raúl. Yo estaba hipnotizado. Tenía la verga fuera del pantalón, jalándomela despacio, tal como mi papá me había ordenado. No podía dejar de mirar cómo las lágrimas le corrían por las mejillas a mi mamá mientras le follaban la boca sin piedad. Después de quince minutos de humillación verbal y garganta profunda, los dos la pusieron en cuatro sobre el sillón. Raúl se acostó debajo de ella y la empaló en su verga gruesa de un solo golpe. Víctor se colocó atrás y, ...
... sin piedad, le metió toda la verga en el culo. Doble penetración. Mi mamá gritó de placer y dolor al mismo tiempo. —¡¡Aaaahhh!! ¡¡Me están partiendo!! ¡¡Dios mío!! —Callate, puta —le gruñó Raúl, agarrándola del cuello mientras la cogía desde abajo—. Esto es lo que querías. Que tu hijo te vea convertida en un sandwich de verga. Dile a Juan lo que eres. Mi mamá, con la cara roja, los ojos llorosos y la voz rota por las embestidas brutales, me miró directamente: —Juan… mi amor… soy una puta… La puta de tu padre… y ahora también tuya… ¡¡Ahh!! ¡¡Me están rompiendo el culo y el coño!! Los dos socios la cogían sin misericordia. El sonido de carne contra carne era obsceno. Las tetas de mi mamá rebotaban violentamente mientras la doble penetraban como animales. Mi papá caminaba alrededor grabando cada ángulo, dándoles instrucciones. —Más duro. Quiero que le duela. Víctor, métensela más profundo en el culo. Así. Buena puta. Después de casi cuarenta minutos de follada salvaje, los dos se pusieron de pie frente a mi mamá, que estaba de rodillas, destrozada, con el coño y el culo rojos e hinchados, babeando y llorando de placer. —Hora del bukkake —anunció mi papá. Los dos socios empezaron a masturbarse furiosamente sobre la cara de mi mamá. —Ábre la boca, mamá de familia —le ordenó Raúl. Mi mamá obedeció, sacando la lengua como una buena zorra. Los dos se corrieron casi al mismo tiempo. Chorros gruesos y blancos le cayeron en la cara, en la lengua, ...