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La Puta de Mi Sangre 1
Fecha: 01/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... bajarte las bragas y cogerte ahí mismo, delante de todos. Elizabeth soltó un gemido ahogado y apretó las paredes de su coño alrededor de la verga de su hijo. Yo sonreí mientras grababa el primer plano de su cara cubierta de semen. —Sigue —le ordené a Juan. —Te imaginaba de rodillas en mi habitación… chupándome la verga mientras papá estaba en la oficina. Soñaba que te cogía en tu propia cama, en la misma donde te cogía mi papá. Te imaginaba llamándome “mi niño” mientras te reventaba el culo. Hizo una pausa y aumentó un poco la profundidad de sus embestidas. Elizabeth empezó a mover las caderas hacia atrás, buscando más de su hijo. —Ese día que te vi en la oficina… cuando ese tipo te estaba partiendo el coño y el culo… casi me corro sin tocarme. Ver cómo te trataban como una puta barata me volvió loco. Desde entonces ya no te veo como mi mamá. Te veo como una puta. Mi puta. La puta que me parió y que ahora quiero usar cuando se me dé la gana. Elizabeth empezó a llorar. No de tristeza… de puro placer culpable. Las lágrimas se mezclaban con el semen seco que tenía en las mejillas. —Juan… hijo mío… —gimió ella, con la voz quebrada. —Díselo todo —le ordené a Juan, enfocando ahora la unión donde su verga entraba y salía lentamente del coño de su madre. Juan apretó las mandíbulas y siguió follándola con ese ritmo lento, oscuro, casi amoroso y al mismo tiempo depravado. —He fantaseado con embarazarte, mamá. Con llenarte el útero de leche y que tengas un ...
... hijo mío. He imaginado cogerte mientras Mara nos mira. He soñado que papá te ata y me deja usarte toda la noche, que te hago gritar mi nombre hasta que te quedes sin voz. Quiero que me llames “papá” mientras te follo. Quiero que me ruegues que te dé más verga de tu propio hijo. Elizabeth estaba temblando. Su coño chorreaba alrededor de la verga de Juan. Yo me acerqué más, grabando un close-up perfecto de cómo la verga gruesa y venosa de mi hijo entraba y salía de ese coño maduro y usado. —Díselo, Elizabeth —ordené con frialdad—. Dile a tu hijo lo que eres. —Soy… soy tu puta, Juan —sollozó ella entre gemidos—. Soy la puta que te parió… y quiero que me uses… Quiero que me folles cuando quieras… Soy tuya, mi niño… Soy tuya… Juan perdió el control de la lentitud. Empezó a cogérsela con más fuerza, más profundo, agarrándola del cabello y tirando de él mientras la reventaba. —Entonces toma, mamá —gruñó—. Toda la leche que guardé para ti durante años. Se corrió con un rugido animal, empujando hasta el fondo y dejando que su semen joven y espeso inundara el útero de su madre. Elizabeth se corrió al mismo tiempo, gritando el nombre de su hijo mientras su cuerpo se convulsionaba. Yo seguí grabando hasta el final. Cuando Juan sacó su verga, un chorro grueso de semen mezclado salió del coño abierto de Elizabeth y cayó sobre la alfombra. Me acerqué, le acaricié el cabello a mi esposa y miré a mi hijo con orgullo. —Bienvenido oficialmente a la familia, Juan. Ya ...