-
Las Vacaciones Prohibidas 1
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... principal y cerré la puerta con llave. Laura estaba sentada en la orilla de la cama, cepillándose el cabello mojado después de la ducha. Solo traía puesta una camisola blanca transparente que apenas le cubría el culo. Se veía como la puta perfecta que era. —¿Qué carajos fue todo eso en la playa, Laura? —gruñí, acercándome a ella con pasos pesados. Ella levantó la mirada. Tenía las mejillas sonrojadas y los ojos brillantes. No parecía arrepentida. Al contrario. Se veía excitada. —¿Te gustó? —preguntó con voz suave, casi inocente. Me detuve frente a ella. Mi sombra la cubrió por completo. —Te vi exhibiendo a nuestra hija como si fuera una puta en subasta. Le rozaste las tetas, le apretaste el culo, le dijiste que yo no podía quitarle los ojos de encima… ¿Estás loca o solo eres una enferma como yo? Laura soltó el cepillo, se puso de pie y me miró directamente a los ojos. Su respiración era agitada. —Soy una enferma —confesó sin vergüenza—. Esta tarde, cuando te vi mirándola en la playa con esa cara de querer destrozarla… me fui al cuarto y me masturbé pensando en ti cogiéndotela. Me corrí imaginando cómo le metías tu verga gruesa en su coñito apretado de diecinueve años. Sentí cómo mi polla dio un latigazo brutal dentro del short. Laura dio un paso más cerca y bajó la voz hasta convertirla en un susurro sucio: —Quiero que te la folles, Daniel. Quiero que le rompas ese coño que yo parí. Quiero que le metas la misma verga que me has estado ...
... metiendo a mí durante veinte años. Quiero que la hagas gritar “papá” mientras la embarrazas. Me abalancé sobre ella como un animal. La tiré sobre la cama boca abajo, le arranqué la camisola de un tirón y le di una nalgada tan fuerte que resonó en toda la habitación. Laura soltó un gemido de puta. —¿Quieres que me folle a nuestra hija, eh? —gruñí mientras me bajaba el short y sacaba mi verga completamente dura—. ¿Quieres que convierta a Valeria en mi puta personal? Le escupí en el culo y le metí dos dedos en el ano sin aviso. Laura arqueó la espalda y gritó de placer. —¡Sí! ¡Sí, por favor! —suplicó—. Quiero que la pongas a cuatro patas y le metas toda esa verga gruesa hasta que llore. Quiero que le llenes el útero de semen mientras yo la sostengo para ti. La agarré del cabello con fuerza y le metí la verga en el coño de un solo empujón brutal. Estaba empapada. Chorreando. Empecé a cogérmela como si quisiera partirla en dos. Cada embestida era más violenta que la anterior. Los huevos le golpeaban el clítoris con fuerza. —Dime cómo te la quieres coger —le exigí, tirándole el pelo hacia atrás mientras la follaba sin piedad—. Quiero escuchar cada detalle, puta. Laura hablaba entre gemidos y gritos de placer: —Quiero que la obligues a arrodillarse… que le metas la verga hasta la garganta hasta que le lloren los ojos… Quiero que la pongas sobre tus piernas y le des nalgadas hasta que tenga el culo morado… y después quiero que le rompas el culo virgen mientras ...