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Las Vacaciones Prohibidas 1
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... de siempre en la mejilla, me abrazó pegando todo su cuerpo contra el mío. Sentí sus tetas grandes presionándose contra mi espalda y cómo una de sus manos bajaba “accidentalmente” hasta rozar la curva inferior de mi culo por debajo del short. —Dios mío, mi niña… —susurró mamá cerca de mi oído, con una voz cargada que no le reconocía—. Ese short te queda delicioso. Se te ve el culo tan rico… Me quedé completamente tiesa. ¿Delicioso? ¿Rico? ¿Desde cuándo mi mamá me hablaba así? Papá seguía mirándome desde la barra. Tenía una sonrisa oscura, casi depredadora. Sus ojos se clavaron en mis pezones, que se habían puesto duros y se marcaban sin piedad contra la tela blanca. —¿Tienes frío, hija? —preguntó con tono burlón, sin apartar la vista de mis tetas—. Se te ven muy parados los pezones esta mañana… Sentí que me ardía toda la cara. Crucé los brazos sobre el pecho rápidamente, pero mamá soltó una risita baja detrás de mí. —No te tapes, mi amor —dijo mientras me acariciaba la cintura por debajo de la blusa, tocándome la piel desnuda—. Estás en tu casa. Y estás preciosa. ¿Verdad que sí, Daniel? Papá tomó un sorbo lento de café, mirándome por encima de la taza. —Está para comérsela —respondió con total crudeza. Me quedé congelada. Eso no era algo que mi papá diría jamás. Y menos delante de mí. Mamá me soltó por fin y me puso un plato de fruta frente a mí. Al inclinarse, su bata se abrió lo suficiente para que viera casi todo su escote. Me miró a ...
... los ojos con una sonrisa extraña. —Come bien, mi reina. Vas a necesitar mucha energía estos días de vacaciones… En ese momento papá se levantó para dejar su taza en el fregadero. Al pasar junto a mí, su mano grande y caliente me rozó el culo completo. No fue un accidente. Me apretó una nalga con fuerza, casi con posesión, durante varios segundos antes de soltarme. —Perdón, princesa —dijo cerca de mi oído, pero su voz sonaba cualquier cosa menos arrepentida. Un escalofrío violento me recorrió todo el cuerpo y terminó directamente en mi coño. Sentí cómo me mojé todavía más. Tanto que el short empezó a pegárseme entre las piernas. Me senté rápidamente en el banco alto, apretando los muslos con fuerza. ¿Qué demonios me estaba pasando? ¿Por qué el toque de mi papá en el culo me había puesto tan cachonda? ¿Por qué las palabras sucias de mamá y sus caricias me habían hecho palpitar el clítoris de esta forma? ¿Por qué no podía dejar de imaginar las manos grandes de papá agarrándome con más fuerza? Levanté la mirada un segundo. Papá estaba otra vez sentado frente a mí, mirándome fijamente. Sus ojos tenían algo nuevo. Algo oscuro. Algo peligroso. Y lo peor de todo… Era que una parte de mí, una parte que apenas estaba despertando, quería que me siguiera mirando así. **CAPÍTULO 5: En la penumbra** **POV: VALERIA** Era nuestra tercera noche en la casa de la playa. Después de cenar, decidimos ver una película en la sala grande. Papá y mamá se ...