1. Las Vacaciones Prohibidas 2


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... Ahora.
    
    Daniel entró al agua como un animal. En dos zancadas llegó hasta ella, la agarró del cabello con fuerza y le tiró la cabeza hacia atrás. Valeria soltó un gemido de placer.
    
    —¿Ahora eres tú la que ruega por verga, puta? —gruñó Daniel.
    
    —Sí… —respondió Valeria sin vergüenza, frotando su culo contra la enorme erección de su padre—. Quiero que me folles como anoche. Quiero que me uses como tu puta personal. Mamá no tiene que saberlo… aunque creo que le gustaría ver.
    
    Sentí que las rodillas me fallaban.
    
    Me bajé rápidamente los shorts de piyama y metí dos dedos en mi coño empapado mientras seguía mirando por la ventana. Empecé a masturbarme con fuerza, respirando agitada.
    
    Daniel no esperó más.
    
    Le arrancó la parte de abajo del bikini a Valeria de un tirón, la levantó como si no pesara nada y la empaló brutalmente en su verga gruesa. Valeria soltó un grito agudo de placer que llegó hasta donde yo estaba.
    
    —¡¡Papá!! ¡¡Sí!! ¡¡Así!! ¡¡Más fuerte!!
    
    Daniel empezó a follársela de pie dentro del agua. Cada embestida hacía que el agua salpicara violentamente. Agarraba a nuestra hija del culo con ambas manos mientras la subía y bajaba sobre su verga como una muñeca sexual.
    
    Valeria estaba desatada. Le rodeaba el cuello con los brazos y gemía como una perra en celo:
    
    —Más duro, papá… ¡¡Quiero que me rompas!! ¡¡Soy tu puta!! ¡¡Tu hija puta!!
    
    Yo me estaba follando los dedos con desesperación, pegada al vidrio de la ventana. Ver cómo mi hija provocaba ...
    ... descaradamente a su propio padre, ver cómo Daniel la estaba destrozando en la alberca a plena luz del día… era demasiado para mí.
    
    Me corrí con tanta fuerza que solté un gemido ahogado. Mis piernas temblaron violentamente mientras veía cómo Daniel ponía a Valeria contra el borde de la alberca y la follaba por detrás con brutalidad animal.
    
    Valeria giró la cara hacia la casa, como si supiera que yo estaba ahí.
    
    Y sonrió.
    
    Sonrió mientras su padre la cogía como una puta.
    
    En ese momento entendí que ya no había marcha atrás.
    
    Mi hija ya no era inocente.
    
    Era tan puta como yo.
    
    **CAPÍTULO 9: Para complacer a mamá**
    
    **POV: DANIEL**
    
    Estaba enterrado hasta los huevos dentro del coño de mi hija cuando lo sentí.
    
    Esa mirada.
    
    Levanté la vista hacia la casa y ahí estaba: Laura, parada en la ventana del segundo piso, con la cara pegada al vidrio. Tenía una mano entre las piernas, masturbándose descaradamente mientras nos veía. Su boca estaba entreabierta y sus ojos brillaban de pura lujuria.
    
    Sonreí con maldad.
    
    Mi esposa quería un espectáculo.
    
    Pues se lo iba a dar.
    
    Agarré a Valeria del cabello negro con más fuerza y tiré su cabeza hacia atrás violentamente, obligándola a arquear la espalda mientras seguía follándola dentro del agua.
    
    —¿Sabes qué, mi reina? —gruñí contra su oído, aumentando la fuerza de mis embestidas—. Tu mamá nos está mirando desde la ventana. Está ahí como una puta, tocándose el coño mientras ve cómo te estoy partiendo.
    
    Valeria soltó ...
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