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La puta de mi hijo
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... cara siendo follada. —Sigue hablando aunque tengas la boca llena —le ordené. Laura, con la verga de su hijo entrando y saliendo de su garganta, intentó continuar entre arcadas y lágrimas: —Quiero… que me usen siempre… Quiero que me follen juntos… Quiero que me degraden… Quiero que me llenen de semen todos los días… Soy una madre rota… Soy una esposa rota… Solo soy un par de agujeros para mi familia… Después de casi quince minutos de confesión continua, humillación verbal extrema y tener que hablar con la verga de su hijo en la boca, Mateo y yo nos corrimos al mismo tiempo. Yo me corrí sobre su cara y cabello. Mateo se corrió dentro de su boca y le ordenó que no tragara. Luego le hizo abrir la boca frente a la cámara para que se viera el semen acumulado en su lengua. Finalmente, me puse frente a la cámara principal y hablé con total serenidad: —Este es el final de la serie “La Corrupción de Mamá”. Queda registrado para siempre que Laura Mendoza, esposa y madre de esta familia, ha sido completamente corrompida, degradada y convertida en nuestra puta personal. ...
... Que conste que ella misma lo pidió. Que ella misma lo aceptó. Mateo detuvo la grabación. El sótano quedó en silencio, solo roto por los suaves sollozos de Laura, todavía de rodillas, con la cara y el pecho cubiertos de semen. Me acerqué al ordenador y creé una nueva carpeta privada dentro del disco duro encriptado. La nombré: **“Familia Mendoza - Archivo Completo”** Dentro de ella guardé los 11 videos que habíamos grabado durante estas semanas. El último fue el más pesado de todos. Mateo se acercó y miró la pantalla junto a mí. —¿Ya está? —preguntó. —Sí —respondí, cerrando la carpeta—. Ahora está completo. Miré hacia atrás. Laura seguía de rodillas, mirando al suelo, con el semen de su marido y su hijo secándose sobre su piel. Sonreí con satisfacción. —Laura… ven aquí. Ella gateó hasta nosotros y se detuvo a nuestros pies. Le acaricié el cabello con falsa ternura y le dije suavemente: —Bienvenida a tu nueva vida, mamá. Laura levantó la mirada. Ya no había resistencia en sus ojos. Solo una sumisión total, profunda y definitiva. **FIN.**