1. La puta de mi hijo


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... mal… —murmuró, casi para sí misma, mientras se apretaba el pezón por encima de la tela.
    
    —Entonces ¿por qué estás mojada? —pregunté con crudeza.
    
    Laura cerró los ojos un segundo, avergonzada. Pero su mano bajó lentamente por su cuerpo hasta meterse entre sus piernas. La bata se abrió lo suficiente para que yo viera cómo sus dedos empezaban a moverse sobre su coño.
    
    Los dos nos masturbábamos mirándonos.
    
    Yo con la verga fuera, jalándomela con movimientos largos y firmes. Ella con los dedos hundidos entre sus labios, frotándose el clítoris cada vez más rápido. El sonido húmedo de su coño se empezó a escuchar por encima del volumen de la televisión.
    
    —Mamá… —gruñí, acelerando el movimiento de mi mano—. Tienes unas tetas tan ricas… ábrete más la bata. Quiero verte bien.
    
    Con las manos temblorosas, Laura se abrió completamente la bata. Sus tetas grandes y pesadas quedaron expuestas. Sus pezones estaban duros como piedras. Tenía las piernas abiertas, dos dedos metidos en su coño y el pulgar frotando su clítoris hinchado.
    
    —Dios mío… Mateo… —gimió bajito, mirándome la verga con hambre—. Esto es una locura…
    
    —Sigue tocándote —le ordené con voz gruesa—. Quiero verte correrte mientras me miras la verga.
    
    Laura soltó un gemido más fuerte y empezó a follarse los dedos con más rapidez. Sus tetas se movían con cada movimiento de su mano. Tenía la cara completamente roja.
    
    Yo también estaba cerca.
    
    —Quiero correrme en tus tetas algún día, mamá… —confesé con voz ...
    ... ronca—. Quiero pintarte la cara con mi leche mientras papá no está…
    
    Eso fue demasiado para ella.
    
    Laura arqueó la espalda, abrió la boca en un gemido silencioso y se corrió violentamente. Sus piernas temblaron, su coño soltó un chorrito de jugo que mojó el sillón mientras me miraba con los ojos vidriosos.
    
    Ver a mi propia madre corriéndose mientras me miraba la verga me hizo explotar.
    
    Me levanté y me corrí con fuerza. Chorros gruesos y calientes de semen salieron disparados, cayendo sobre la mesa de centro y salpicando cerca de sus pies.
    
    Durante casi un minuto solo se escucharon nuestras respiraciones agitadas.
    
    Laura me miró, todavía con las piernas abiertas y el coño brillando. Tenía una expresión entre vergüenza profunda y deseo insaciable.
    
    Ninguno de los dos dijo nada.
    
    Pero ambos sabíamos que esto solo era el comienzo.
    
    **CAPÍTULO 2: Palabras sucias**
    
    **POV: MATEO**
    
    A la noche siguiente, la tensión ya era insoportable.
    
    Esta vez no fingimos que íbamos a ver una película. Ambos sabíamos perfectamente para qué estábamos en la sala otra vez.
    
    Laura entró primero. Llevaba la misma bata de seda negra, pero esta vez no traía nada debajo. Se notaba. Sus pezones se marcaban claramente contra la tela fina. Se sentó en el mismo sillón de anoche, frente a mí, con las piernas cruzadas y la mirada baja.
    
    Yo me senté en el sofá, abierto de piernas, y sin decir una palabra me saqué la verga. Ya la tenía dura como piedra solo de verla entrar.
    
    Empecé a ...
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