1. La puta de mi hijo


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis

    ... pensando en cómo tu hijo te va a follar el coño y el culo como la puta de la familia que eres.
    
    Eso fue suficiente.
    
    Laura arqueó la espalda violentamente, abrió la boca en un grito silencioso y se corrió con una intensidad brutal. Su cuerpo se sacudió con fuerza, sus tetas rebotaron y un chorro de jugo le salpicó los muslos y el sillón.
    
    Ver a mi propia madre correrse tan fuerte solo porque la estaba humillando verbalmente me hizo perder el control.
    
    Me levanté y me corrí con un gruñido. Chorros gruesos de semen salieron disparados, cayendo sobre la mesa, el piso y salpicando cerca de sus pies.
    
    Durante casi un minuto solo se escuchó nuestra respiración agitada.
    
    Laura seguía con las piernas abiertas, temblando, con el coño rojo e hinchado. Me miró con una expresión que nunca le había visto: una mezcla de vergüenza profunda, excitación enfermiza y rendición.
    
    Con voz débil y entrecortada, murmuró:
    
    —Mateo… esto está mal… pero… nunca me había corrido tan fuerte en mi vida.
    
    Me quedé mirándola en silencio, con la verga todavía en la mano, goteando las últimas gotas de semen.
    
    Sonreí con lentitud.
    
    —Esto recién empieza, mamá puta.
    
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    **CAPÍTULO 3: Grabada**
    
    **POV: LAURA**
    
    No sé en qué momento perdí completamente el control.
    
    Todo empezó como la noche anterior. Solo miradas. Solo masturbación. Solo palabras sucias.
    
    Pero esta noche Mateo ya no quería solo mirar.
    
    Estaba sentada en el sofá, con la bata abierta, cuando él se levantó. Su ...
    ... verga estaba completamente dura, gruesa y venosa. Se acercó a mí con esa mirada que me helaba y me quemaba al mismo tiempo. No dijo nada. Solo me agarró del cabello con fuerza y me obligó a ponerme de rodillas frente a él.
    
    —Mateo… espera… —susurré, aunque mi voz ya no tenía convicción.
    
    Él sacó su teléfono móvil y lo puso a grabar. La luz roja parpadeante me miró como un ojo acusador.
    
    —Sonríe a la cámara, mamá puta —dijo con voz fría y cargada de desprecio—. Quiero tener un recuerdo de la primera vez que me folle a mi propia madre.
    
    Sentí un escalofrío recorriéndome todo el cuerpo. Vergüenza. Miedo. Y una excitación tan fuerte que me dolía entre las piernas.
    
    —Hijo… por favor… no me grabes… —supliqué con voz temblorosa.
    
    Mateo me dio una bofetada no muy fuerte, pero lo suficiente para que me callara. Luego agarró mi cara con una mano y acercó el teléfono a mi rostro.
    
    —Di tu nombre completo y lo que eres —ordenó.
    
    Tragué saliva. Las lágrimas me nublaban la vista. Con voz rota y humillada, murmuré frente a la cámara:
    
    —Soy… Laura Mendoza… tengo 39 años… y soy la madre de Mateo.
    
    Él sonrió con crueldad.
    
    —Ahora dile a la cámara lo que vas a hacer.
    
    Respiré entrecortadamente. Mi coño estaba empapado. Sentía cómo me chorreaba por los muslos.
    
    —Voy a… voy a dejar que mi propio hijo me folle —susurré, muriendo de vergüenza—. Voy a ser su puta.
    
    Mateo soltó una risa baja y oscura.
    
    —Buena mamá.
    
    Me levantó del cabello, me tiró sobre el sofá boca abajo ...
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