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La puta de mi hijo
Fecha: 24/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: davdilopez7207, Fuente: RelatosEroticos-Gratis
... y me abrió las piernas con rudeza. No hubo besos. No hubo caricias. Solo lujuria pura y brutal. Sentí la cabeza gruesa de su verga presionando contra mi entrada. Y sin ningún tipo de piedad, me la metió de un solo golpe violento hasta el fondo. —¡¡Aaaahhh!! —grité, clavando las uñas en el sofá. Mateo empezó a cogerme con fuerza brutal. Cada embestida era profunda y salvaje. El sonido de su pelvis golpeando contra mi culo llenaba toda la sala. Me tenía agarrada del cabello como si fuera una rienda, tirando mi cabeza hacia atrás mientras me follaba. —Mírate —gruñó, acercando el teléfono a mi cara—. Mira cómo te está cogiendo tu propio hijo. Di su nombre. —Mateo… —gemí entre lágrimas y placer—. Mi hijo Mateo me está follando… —Más fuerte —ordenó, dándome una nalgada que resonó con fuerza. —¡¡Mi hijo Mateo me está cogiendo como a una puta!! —grité, completamente rota. Mateo aceleró el ritmo. Me follaba con rabia, con hambre acumulada de años. Me tiraba del cabello, me daba nalgadas fuertes y no dejaba de grabar mi cara de placer y humillación. —Dile a la cámara que te gusta —exigió, respirando como un animal. —Me gusta… —sollocé—. Me gusta que mi propio hijo me esté follando… Me excita ser su puta… ¡¡Soy una madre incestuosa!! Sentí que el orgasmo se me venía encima como un tren. Mi coño se contrajo con fuerza alrededor de su verga. Mateo lo notó. —¿Te vas a correr, mamá puta? ¿Te vas a correr en la verga de tu hijo? —Sí… ¡¡sí!! ...
... —grité, ya sin control. —Entonces córrete. Córrete como la perra degenerada que eres. Mi orgasmo fue devastador. Empecé a temblar violentamente, squirteando sobre el sofá mientras gritaba el nombre de mi propio hijo. Mateo no se detuvo. Siguió follándome con más fuerza, grabando cada segundo de mi humillación. Cuando terminé de correrme, él sacó su verga, me dio la vuelta con violencia y se arrodilló sobre mi pecho. Apuntó su verga a mi cara mientras seguía grabando. — Abre la boca, mamá. Quiero correrme en tu cara de madre. Abrí la boca, sacando la lengua como una puta barata. Mateo gruñó como un animal y empezó a correrse. Chorros gruesos y calientes de semen cayeron sobre mi cara, mis ojos, mi boca y mis tetas. Me pintó completamente. Cuando terminó, acercó el teléfono a mi rostro cubierto de semen y dijo con voz satisfecha: —Di “gracias hijo por follarme”. Con la voz rota, humillada y todavía temblando, miré a la cámara y susurré: —Gracias… hijo… por follarme. Mateo detuvo la grabación y sonrió con una oscuridad que me aterró y excitó al mismo tiempo. —Esta es solo la primera grabación, mamá —dijo mientras me pasaba un dedo por la mejilla, recogiendo su semen y metiéndomelo en la boca—. Tengo planeadas muchas más. Me quedé tirada en el sofá, con la cara y las tetas cubiertas de semen de mi propio hijo, el coño palpitando y el alma completamente rota. Y lo más enfermo de todo… Era que ya estaba ansiosa por la siguiente ...