Rosa, viuda fantástica
Fecha: 16/06/2018,
Categorías:
Sexo con Maduras
Anal
Autor: Pachuco, Fuente: CuentoRelatos
... ella a gatas y yo de rodillas, sin que el pene saliera ni un centímetro de su hoyito. Comprendí perfectamente que en ese momento quería una penetración fuerte, profunda y violenta. Sin conmiseración le aferre por las caderas y empecé a aporrear su culo con mi garrote, dejándoselo ir hasta lo más hondo que podía. Contrario a lo que sentí con su vagina, su recto parecía no tener fondo, pues por más que me esforzaba en entrar hasta lo más profundo no logre percibir un tope. Rosa entonces ya no podía contener sus gemidos escandalosos y sacudía sus caderas de uno a otro lado rápida e impetuosamente y revolvía con ahínco su cabeza, desordenando sus cabellos, ora sobre la cama, ora sobre sus hombros. Sin embargo, ni tan solo un instante se me cruzo por la mente detenerme para preguntarle si le dolía o si lo disfrutaba, contrario a eso, mis embates eran cada vez más vigorosos. Pocos segundos después, derramaba mi líquido viril dentro de su culo. Ella sintió el calor del fluido bañando las paredes de su recto y pregunto: ¿Terminaste? Si no, no lo hubieras hecho todavía. No entendía por qué me decía aquello. No es que yo sea un gran experto, pero me di cuenta que ella había tenido un orgasmo solo pocos segundos antes. ¿Por qué? -pregunte intrigado -Me hubieras avisado. -Para que, ya te digo -finalizo Pero ella no paro. Como aun mi verga seguía dentro de sí, comenzó a menear de nuevo las caderas tan deliciosamente como lo había estado haciendo. Ante ello, no tuve más remedio que ...
... agarrarla otra vez y apegarme al ritmo de aquella hembra, insaciable por la falta de hombre por mucho tiempo. No paso mucho tiempo para sentir de nuevo la inminente sensación de la eyaculación. Ya, Mila, ya casi -dije entrecortadamente. Entonces ella giro, sacando mi pene de su hoyito trasero (que ahora más bien era una caverna) y se prendió con su boca de mi falo, chupando y mamando a mas no poder. Poquito tiempo después un torrente de semen pasó de mi pene hacia su boca, en una sabrosa transferencia que casi me deja sin sentido. La mujer continuo chupando y chupando frenéticamente hasta casi hacer colapsar mi sistema genitourinario (sin mentiras), se bebió todo lo que había conseguido y al final emitió un sonido parecido al que uno hace cuando ha calmado la sed con una Coca Cola (esto no es publicidad). Y se desplomo... sus sistemas llegaron al límite y los míos también. Jamás pensé que alguna mujer iba a hacerme tener cinco orgasmos en una sola sesión. En verdad Rosa era una hembra formidable. Y me alegraba haberlo descubierto, aunque fuese por azar. Nos quedamos dormidos y a la mañana siguiente, desperté tarde. Ella ya se había levantado, hecho desayuno y la casa y preparado a los niños para la escuela. Buenos días -me dijo con una franca sonrisa. Buenos días -conteste. Ya tengo tu desayuno ¿quieres comer ya? Pues, me queda poco tiempo para ir a la Universidad y... Ah, no. No debes dejar de comer ni un tiempo. Recuerda que de ahora en adelante necesitaras "muchas energías". Y en ...