1. Pequeño sumiso: Vendido


    Fecha: 08/11/2018, Categorías: Dominación, Autor: fervizcon, Fuente: SexoSinTabues

    El recuerdo de su primer encuentro hizo que sintiera un hormigueo en la punta del pene, estaba a punto de venirse, lo tomó del cabello sin ninguna consideración y lo mordió en el cuello, era la señal, era momento de que aceptara su destino – amo, por favor, soy suya – su voz insegura lo inundó y el placer hizo que se corriera como nunca lo había hecho; el muchacho lanzó un grito al sentir como el semen de su amo lo inundaba mientras gemía de placer. Podía sentir como el éxtasis lo invadía, como cada parte de su cuerpo se contraía y como esa descarga eléctrica lo recorría por toda la espalda; podía sentir como el ano de su esclavo se contraía y como intentaba escapar, era la primera vez que lo penetraba, desde que lo había tomado, solo se había divertido con él, pero ahora, era momento de que lo llenara, de que lo hiciera suyo para siempre. El muchacho que tenía entre las manos gritaba y se retorcía, lo había penetrado demasiado rápido y el dolor debía ser impresionante, pero estaba seguro de que también lo gozaba aunque ese no fuera su propósito, su único propósito era darle placer, era un sumiso, él lo había hecho un sumiso, había doblegado su espíritu y sabía que le pertenecía. Habían pasado dos años desde que lo había tomado como su esclavo, dos años en los que lo había obligado a hacer de todo, en los que lo había castigado y en los que le había causado un enorme placer; aún podía recordar el primer contacto que había tenido con él, había sentido un deseo increíble de ... poseerlo, sus piernas delgadas y sin un solo vello al igual que todo su cuerpo, sus pequeñas manos inseguras, ese bóxer que resaltaba su bello culito, redondo, lampiño, perfecto. Sus pequeños pezones rosados y sus delicados pies, ojos color azul y su cabello rubio, ese cabello rubio era lo que lo excitaba más que nada, siempre había tenido una debilidad por los rubios, siempre los miraba más que al resto. Debía haber tenido unos diez años cuando lo había conocido en esa alberca municipal, y desde entonces lo había observado, listo para tomarlo como su esclavo en la primera oportunidad. El recuerdo de su primer encuentro hizo que sintiera un hormigueo en la punta del pene, estaba a punto de venirse, lo tomó del cabello sin ninguna consideración y lo mordió en el cuello, era la señal, era momento de que aceptara su destino – amo, por favor, soy suya – su voz insegura lo inundó y el placer hizo que se corriera como nunca lo había hecho; el muchacho lanzó un grito al sentir como el semen de su amo lo inundaba mientras gemía de placer. Era un sábado por la mañana, no deseaba salir de la cama, todos los días de escuela tenía que levantarse temprano y ese día era el único en el que podía quedarse más tiempo de lo acostumbrado, eso hasta que su madre lo llamara o hasta que comenzaran los gritos. Justo en ese momento los gritos de su padre se escucharon y después algo se rompió, E*** se metió bajo las cobijas lleno de miedo. Odiaba a su padre, era un hombre agresivo que todo el tiempo ...
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