1. Podía ser mi hija, pero, por suerte, no lo era


    Fecha: 22/03/2019, Categorías: Confesiones Sexo con Maduras Autor: claudiob, Fuente: CuentoRelatos

    ... pasarían cogiendo toda la noche. Creí que me lo dijo para hacerme dar cuenta que efectivamente no era el padre y que ella podía hacer cualquier cosa, por lo que no le di mayor importancia y me fui a cocinar para mí. Es eso estaba cuando sentí que se cerraba la puerta de calle, pensé “¡Ni me saludo!” pero no le di mayor importancia y cuando terminé de preparar la cena me senté a la mesa y devoré hasta la última migaja, mirando televisión. Luego de tomar mi habitual café me fui a dormir, cosa que hice rápidamente. Tipo dos de la mañana me despertó un llanto, cuando me doy cuenta que provenían del comedor voy a ver de qué se trataba y me encontré con Camila llorando a moco tendido. Me acerqué a ella y le pregunté el motivo de su llanto y ella me dijo que era porque se había peleado con Gustavo, ahí supe que Gustavo se llamaba su novio, porque cuando llegó de improviso lo encontró en la cama con otra chica, que pelearon y que se fue a la casa de una amiga, que ella la tranquilizó y que cuando llegó el novio de ella, decidió irse, que estuvo en un boliche y que después se vino para la casa. Traté de consolarla, diciéndole que su novio era un idiota al engañarla, pero era como si le hablase a la pared, porque no registraba lo que yo le decía, hasta que tipo cuatro de la mañana, dándome las gracias por haber escuchado su bronca, se fue a acostar, yo hice lo mismo pues al otro día debía estar temprano en mi oficina pues debía analizar un caso cuyo juico comenzaría a las 1000 horas. ...
    ... Me levanté a las 0700 horas y después de bañarme y desayunar me fui a mi oficina, arregle unos papeles y a las 0950 horas ya estaba en el juzgado. Fue un juicio abreviado y salió a favor de mi cliente, por lo cual estuve contento todo el día. Al llegar a la casa de Marcela, encontré a Camila preparando la cena y me alegré que estuviese de mejor ánimo. Terminamos de cenar y mirándome a los ojos me dio las gracias por las palabras de la noche anterior, a lo que le dije que ya estaba pagado con verla sonreír, ella entonces se levantó y dándome un beso, que me sorprendió, pues fue en los labios, aunque los míos estuvieron cerrado igual que los suyo, se fue a su habitación. Yo no podía creer que sus labios se posaron en los míos, pero igualmente esa noche soñé con ella. A la mañana siguiente me desperté temprano, desayune y me fui a mi oficina, al mediodía llamé a Camila para ver cómo estaba y me dijo que bien, que estaba preparando un examen que daría esa noche. Llegué a casa de Marcela y preparé la cena, suponiendo que Camila llegaría como siempre a las 2230 o 2300, pero cuando se hicieron las 2330 y no volvió la llamé a su celular, me dijo que le había ido bien y que salió con unas amigas, que estaban celebrando que el final les había ido bien y que aprovecharía para olvidarse de Gustavo; pensando que su idea era la de engancharse a cualquiera que estuviese dando vueltas por ahí, le dije “tené cuidado con quien te enganchas” a lo que me respondió que a lo sumo se engancharía un ...
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