1. De niña a perra


    Fecha: 28/11/2017, Categorías: BDSM Autor: perrita, Fuente: CuentoRelatos

    ... de niña buena. Retire y arrojé al suelo el vestido que tenía puesto dejándola completamente desnuda. Me lo tome con calma está vez, no había ninguna prisa. Ella no podía mirarme víctima de la vergüenza que sentía, pero tampoco hizo gesto alguno para taparse. Como muestra de mi dominio sobre ella, la obligue a que agarrase las barras de la cama para que sus manos no me molestaran la vista. A continuación abrí un poco sus piernas para poder ver su coño mejor. Podía habérselo ordenado, pero ninguno de los dos estábamos listos aún. -Vas a tener que depilarte aquí – comente de forma grosera mientras hundía mi dedo en la única zona con vello de su cuerpo. No era cierto del todo, me encantaba como lo tenía, pero era demasiado perfecta. Poseía un cuerpo estupendo, bien formado y proporcionado, sin ninguna cicatriz ni marca alguna y terriblemente sexy. Ella no dijo nada, ni si quiera rechisto. Así que la abrí completamente para ponerla en la posición más obscena posible y me puse a rebuscar por la habitación y el cuarto de baño. Si hasta ese momento no tenía claro que era lo que deseaba hacer con ella, ahora si que lo tenía claro: Quería humillarla. Agarre la escobilla para limpiar el retrete y desarme la fregona que había allí preguntándome cual quedaría mejor en su coño y cual en su boca. Fui pragmático y decidí que lo que más asco daba iba debía ir a la boca. Ella no se había movido nada de la desconsiderada posición en la que la había dejado. Note cierto miedo en ella cuando la ...
    ... mostré lo que traía en las manos. Me puse a hurgar en su maleta de mano. Había medias, sujetadores, braguitas, peines, un lápiz labial, algún producto de aseo personal como su cepillo de dientes y alguna que otra muda de ropa limpia y cómoda para andar por casa. Supuse que el resto estaba de camino a su destino. Cogí un par de medias y me acerque a ella con claras intenciones de amarrarla. -Eres una perra. Compórtate como tal. Até sus manos a los barrotes de la cabecera y amarré sus pies al somier. Me gusto como quedó, completamente vulnerable a los caprichos de cualquiera. -María... Sí, soy yo, ya sé que debería haber llegado ya, pero me ha entretenido un asunto. Llegaré esta noche para cenar. Coloqué una media en su boca y en su cabeza y me fui a buscar al recepcionista. Este no se pensó dos veces follarse salvajemente ese coño tan apetecible. La pobre cama chirriaba cada vez que era penetrado y me fije que la perra forcejeo inútilmente para librarse. No fue el único que se aprovechó de la situación de la perra. El recepcionista me comentó que conocía a un par de colegas a los que también les iba la fiesta. No tuve el menor problema, por supuesto. Le comenté en que situación estaba la perra y que yo no me podía quedar con ella. Si quería contratarla como limpiadora, usarla como puta o denigrarla de cualquier manera era problema suyo. El hombre se lo pensó. Me hizo utilizar el teléfono móvil de la perra para mandar un mensaje a sus padres con tal de asegurarse de que estaba ...
«12...4567»