1. La Historia de Lena (Parte 1)


    Fecha: 28/07/2018, Categorías: Humor sexual Sexo con Maduras Tabú Autor: juanmanueltercero, Fuente: xHamster

    casi una niña pero mi cuerpo pedía a gritos un buen trozo de carne masculina… Era temprano en la mañana, dispuse meterme en la cama con mis padres pero me quité las braguitas y quedé solamente con un camisón corto y liviano… iba dispuesta a sentir directamente en mi piel el adorado miembro paterno… al subirme a la cama, casualmente él me vio. Inmediatamente y muy serio, ordenó que me pusiera calzones, él y mí madre ya me habían advertido que por respeto a mis hermanos y para que ellos me respetaran jamás debería andar desnuda en la casa… Arrepentida pedí disculpas y pregunté si podía regresar a la cama con ellos, él dijo que sí…Volví y aquel día me conformé con los espontáneos y pocos roces con el objeto de mis delirios…Pero algunas veces sí lo logré; en especial recuerdo un amanecer que ellos dormían profundamente porque habían ido a algún evento en la noche y se acostaron muy tarde… me metí entre ellos, me sintieron pero los vencía el sueño, con sumo cuidado levanté un poco las cobijas, haciendo como que me acomodaba para dormir mejor… ¡¡¡aleluya!!! Mi padre estaba de costado y el bóxer apenas podía contener ese tubo de carne, estaba casi completamente erecto… La circulación sanguínea se desbocó en mí, me costaba controlar el sofoco que aquello me producía… Haciendo gala de paciencia y cuidado, fui acercando mis nalgas a la punta del maravilloso mástil… Sentí que tardaba una eternidad en llegar… con gran sigilo logré subir mi camisón y halarme los calzones de tal manera ...
     que la parte central quedará entre mis nalgas, apenas cubriendo mi caliente y hambriento agujero anal… Por fin… sentí la tela del bóxer en mis nalgas… En esa posición el delirio hacía presa de mí… por momentos y en medio de su pesado sueño, mi padre se movía y sin saberlo, punzaba mis calenturientas nalgas, aunque con la tela del calzoncillo de por medio… con el mayor sigilo del mundo, puse una mano en mi coño, estaba caliente, más bien, hirviendo y mojado… no era posible frotarme como hubiera querido, a lo más que podía llegar era presionar y meter mis dedos en los húmedos resquicios vulvares… El divino taladro de mi padre presionaba mis desnudas nalgas y mi mano la caliente cuca… En esos disfrutes estaba yo… cuando… De repente, ¡¡el más grande milagro del universo!! La manga del bóxer se subió un poco… y se asoma la punta de la mejor y más rica verga del mundo, la de mi padre… Mi dichosa, bendita y afortunada nalga siente un fierro grande, duro, caliente y húmedo… me siento succionada en una espiral sideral inmensa, absorbente y deliciosamente adictiva… instintivamente metí mis dedos en la temblorosa cuca, la puyé hasta donde pude, y ella se desata en fluidos que se sienten como ríos de placer y gloria… Me estaba corriendo, gracias a la generosa anatomía de mí padre… En mi casi inconsciencia orgásmica, pensaba, sentía y grababa la presencia, el calor y la humedad de esa grandiosa verga sobre la piel de mi nalga… Deseaba quitarme las bragas y situarme de tal manera que esa ...
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