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Desafío de galaxias (capítulo 54)
Fecha: 28/12/2018, Categorías: Grandes Series, Autor: calvito, Fuente: CuentoRelatos
... los pongan a nuestra disposición, siguen dependiendo de ellas. —Pero, ¿qué ocurre? —preguntó Anahis. —El canciller de Maradonia se ha quedado con cuatro divisiones de reclutas, —respondió Marión— para formar una guardia personal que proteja a Maradonia de un ataque corsario. —Pero eso son sesenta mil tíos. —Más otros diez mil que acaban de comenzar el entrenamiento, y me da la impresión de que se los va a quedar también. —También ha intentado retirar al grupo de batalla de la Tanatos, que es enteramente maradoniano, —dijo Marión que seguía leyendo el dosier. —¿Y lo sabe el presidente? —No, no lo sabe, todavía no. —¿Crees que hay conexión? —Ni idea, pero de estos cabrones te puedes esperar cualquier cosa. —¿Estamos hablando de un golpe de estado? —preguntó Hirell—. ¿Es de eso de lo que hablamos? —Eso es descabellado. —No tanto, recordad que casi me mandan al otro barrio en un intento de golpe en Faralia. Clinio, Ghalt y Loewen me salvaron la vida. —¿Y que piensas hacer? —La semana que viene tengo que ir a Lambda 663, después pasaré por Edyrme y hablaré con el presidente. Hasta entonces, ni una palabra. —¿Vas a ir sola? —Si, si. No quiero que os mováis de aquí. Es un viaje rápido, en cuatro días estaré de vuelta. —Pues no me parece seguro sin que se haya completado el despliegue del FDI, —dijo Marión—. Es mejor que esa gestión la haga yo. —No vamos a debatir esto Marión. No es posible que el enemigo se entere que voy a salir de viaje, ni el rumbo que va a tomar el Fénix, ...
... además, llevo dos corbetas de escolta y el Fénix tiene la capacidad defensiva de una fragata. —Aun así. —No seas pesada, y no empecéis con vuestro absurdo proteccionismo. —Anahis, dila tú algo. —Ya sabes que es una cabezona, y aunque estoy de acuerdo contigo, no me va a hacer ni puto caso. —En esto no, y dejemos el tema ya, que no quiero cabrearme otra vez. Además, ya que estamos todos, salid todos del despacho, —todos los hicieron seguidos por Marisol que portaba una tableta y Sarita que llevaba una docena de cajitas—. ¡A ver señores! Formen todos aquí delante y presten atención, —todos lo hicieron y Marisol comenzó a leer—: Por la presente se acuerda otorgar la Medalla al Merito Militar, a todos los integrantes de la lista adjunta, por los meritos contraídos en el cumplimiento de su deber. Firmado: Fiakro, presidente de la República y general Marisol Martín, comandante en jefe. Marisol fue nombrando a los beneficiarios que fueron pasando ante ella para recibir su premio. Por último, lo recibieron Anahis y Marión, por ese orden. —Señoras, señores, enhorabuena a todos, lo merecen, —todos se pusieron a aplaudir y a continuación siguió leyendo—: Por la presente, se acuerda promover al empleo de general de estado mayor, al coronel Hirell de Ursalia por los meritos contraídos en el cumplimiento de su deber. Firmado: Fiakro, presidente federal. Y yo añado: por la valiosa ayuda que me presta a diario, —Marisol extrajo las estrellas de la cajita y se las colocó en el cuello de la guerrera ...