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Eli
Fecha: 24/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Montes Federico, Fuente: CuentoRelatos
... “Es un tema muy mentado y debatido, pero con poca información. Es por eso. Yo solo les doy la data científica de lo que ellas viven y sufren y luchan para cambiar” - “Si profe” me contestó entre sonriente y poco convencida. “¿Y ahora? ¿Compartimos otra pizza?” - “No. Pizza no. Si vamos a cenar, vamos a un buen lugar con buena comida” - “Si profe”, me dijo haciéndome la venia. Fuimos a Casa Austria, en San Isidro, donde compartimos un goulash, salchichas con chucrut y topfenstrudel. Estaba encantada. Me confesó que ni ella ni su madre eran buenas cocineras y que no había probado este tipo de comida. Después fuimos a tomar café al bar Santa Teresita, frente al río, donde nos quedamos hablando sin sentir el paso del tiempo. Cuando vi la hora, le dije que la llevaba. Al llegar a dos cuadras de la casa, me pidió bajar allí y la abracé para despedirnos, con la intención de darle un beso en la mejilla, pero ella giró la cabeza para que nuestras bocas se encontraran. La besé, despacio y dulcemente primero y después le dí un beso profundo que ella respondió plenamente. Después de besarnos largo rato, la miré y le dije: - “Perdoname si parezco mas boludo de lo que soy, pero no me lo esperaba”. - ”¿Te gustó? - ”Mucho, ¿Qué hacés este finde?” - “No sé, no tenía ningún plan” - “Ya lo tenés. Si querés vengo a buscarte el domingo temprano y vamos de paseo a algún lugar o… vengo a buscarte el sábado a la noche, te invito a comer a casa y el domingo vamos a ...
... pasear”. -”Perdoname, pero me la dejaste picando, ja, ja. Se te acabó lo boludo por lo que veo” dijo sonriendo - “No, este, mira…” empecé a decir, pero me interrumpió. - “Me parece fantástico que me invites a cenar a tu casa. Mañana 20 h, ¿te parece? - “Totalmente” le dije mientras la atraía hacia mi para besarla. Me fui para casa con la cabeza hirviendo de pensamientos y con una excitación imparable. Ni siquiera se me había ocurrido que Eli pudiera tener algo que ver conmigo. No porque no me gustara sino por la diferencia de edad. No podía dar crédito a que la hubiera besado y que mañana iba a dormir conmigo. Al otro día ordené la casa y preparé la cena a la mañana y dormí una buena siesta, no quería tener sueño a la noche, porque no pensaba dormir. La fui a buscar, vino con un bolsito y el encuentro fue muy cálido y tierno. Llegamos, le mostré la casa y prendí el hogar a leños, pese a que el invierno no era crudo. Siempre es lindo comer con el fuego a la vista. Cenamos borsch (que le encantó) y bondiola acaramelada con salteado de vegetales. Mientras salteaba en el wok ella revisó todo, miró los libros que tenía, me preguntó detalles de mi vida y cada tanto venía por atrás, me abrazaba y me llenaba de mimos. Había hecho unas natillas de postre, pero ni llegamos. Insistió que deje todo sin lavar que ella a la mañana se ocupaba y se fue al dormitorio, pidiéndome que vaya cuando me diga. Cuando me llamó y fui, estaba acostada, tapada. Me desvestí y al meterme entre ...