1. La Isla Evanescente 26


    Fecha: 29/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... estancia estaba tan libre de adornos como la puerta. Paredes y suelo estaban recubiertas de planchas de mármol negro, tan perfectamente colocadas que Kelmahir no era capaz de distinguir las juntas. Tocó una de las paredes, la percibió inesperadamente tibia. El druida no se apresuró y con el profesor y su pupilo mirando desde el umbral, recorrió toda la longitud con su mano. A su paso, los dedos dejaban un estela de un cálido color dorado.
    
    Cuando llegó a la pared del fondo y avanzó unos centímetros, un nuevo pestillo chasqueó y una de las láminas de mármol se deslizó, dejando a la vista una gema de ónice, del tamaño de un huevo de pato, levitando a unos pocos centímetros del suelo. Instintivamente acercó el bastón que siempre llevaba con él y acercó el extremo. El bastón inmedediatamente comezó a deshilacharse y formar zarcilos envolviendo la gema e incorporándola de manera que unos segundos depués nadie que la viese diría que no llevaba años en el bastón. Cuando el proceso terminó, el ónice emitió un chispazo de luz oscura y se quedó palpitando, como un ser vivo, alimentando de energía mágica el bastón. Kelmahir salio de la pequeña estancia y volteó e hizo una serie de ejercicios con el bastón, lo lanzó al aire y dejó que cayese en perfecto equilibrio sobre el dorso del dedo corazón de su mano derecha.
    
    No hacía falta que nadie le dijese que aquel arma era prodigiosa y en cuanto había salido de nuevo al hall de la biblioteca, había percibido como el contacto con los ...
    ... dioses se amplificaba. Aquel bastón no le garantizaba que los dioses atendieran sus suplicas, pero sí que las escuchasen y las tomasen en consideración sin necesidad práctimamente de concentrarse. Ahora sabían que aquellas puertas no estaban protegidas por un hechizo que se pudiese anular, simplemente elegía a la persona que consideraba merecedora de poseer alguno de los tesoros que contenían. El profesor Sokolob no hizo ningún intento por acercarse a las puertas. Kelmahir le cedió el bastón para que satisficiese su curiosidad. Cuando le animó a acercarse él negó con seguridad. Era consciente de su mediocridad como mago e invitó al joven Lórax a acercarse.
    
    Lórax
    
    Lórax no esperó la recomendación del profesor y se acercó a la puerta con la varita, pero esta continuó cerrada. A continuación se acercó dubitativo a la puerta con la lira. No sabía que podía tener que ver con él un instrumento musical, a pesar de que su maestro había intentado explicárselo, pero la puerta se abrió con suavidad ante él. Las paredes de aquella habitación eran de un vivo color granate.
    
    Ahora que sabía lo que tenía que hacer se acercó a la pared del fondo y pasó la mano por ella. De nuevo el mármol se deslizó y apareció un libro ante él. Era grande y tenía las tapas de un discreto color negro. Cuando lo cogió entre sus manos se relevaron una serie letras doradas. Era el Libro de los Arcanos del Gremio de Archimagos Mayores. Apenas tuvo tiempo de salir por la puerta y lo abrió. Las páginas en blando ...
«12...91011...26»