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La Isla Evanescente 26
Fecha: 29/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos
... espetó la mujer cerrando el puño como si fuese a golpear al frágil figura del maestro. —Está bien, ¡Basta! Te creo, Baracca. Hasta ahora has cumplido y por eso te he recompensado —zanjó Hennerik— La cuestión es si podríamos rescatarlo. —Imposible. No conozco a nadie en todo el país con la audacia y la astucia para realizar una hazaña parecida... —contestó Sokolob ominosamente. —Pues yo creo que conozco a esa persona y creo que podría convencerla... por el precio adecuado. —¿Quién es ese héroe y como sabes que es capaz de llevar a cabo una proeza de la que nadie en este reino sería capaz? —insistió Sokolob. —Te vale un hombre que fue capaz de seguir a una princesa secuestrada, atravesando tierras trasgas y el imperio de Irlam, rescatarla delante de las mismas narices de los sacerdotes de Senabab y llevarla de vuelta a su padre en medio de una batalla... —Eso es un cuento. —Un cuento en el que yo estuve involucrada y por cierto que ahí no acabo todo, logró sobrevivir a una emboscada y al parecer llevó a Komor a la victoria... —¿Es ese hombre? ¿El general Albert de Komor? ¿Es cierto que puedes convencerle? —Es el hombre perfecto para esta misión y me debe una muy gorda. Es un gran soldado, pero en el fondo es un sentimental y se como apelar a su sentido del honor. —dijo ella muy segura de sí misma— Pero ya sabes que yo no hago nada gratis. —¿Ni por tu propio pellejo? —preguntó el rey— Ya conoces a Zananda y cómo se las gasta. —Quiero que me nombres embajadora plenipotenciaria en misión diplomática a Komor. Eso ayudará a abrirme puertas... —Esto te será aun más útil. —el rey se volvió hacia el viejo tratado y lo sacó de entre el montón de papeles. —Y quiero que mis hombres tomen posesión de la fortaleza que me prometiste... El rey escuchaba la lista de peticiones de la mujer asintiendo mientras en su mente se iba forjando un plan. Quizás, si todo salía como imaginaba, pudiese hacerse real lo de Hennerik III el sagaz. FIN