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La Isla Evanescente 26
Fecha: 29/06/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos
... en manos de unos mercenarios que habían demostrado saber beber y follar durante aquellos meses, pero de los que no sabían cómo se comportarían en una batalla, los ponía nerviosos. Por ello en cuanto la llegada de los invasores fue inminente, convocó a los ciudadanos a una nueva reunión en el castillo. Los mercenarios recibieron a los Callanoritas formando en el patio del palacio con sus armas brillando al sol de la mañana, flanqueados por los nuevos reclutas, que a pesar de ser bisoños, habían sido bien entrenados y mostraban un aspecto igual de intimidador que sus colegas a sueldo. Al frente de ellos estaba uno de los comandantes mercenarios con Tair a su derecha. El pequeño ejército desfiló ante los ciudadanos. Llamaron especialmente la atención algunas de las maquinas de guerra que había mandado fabricar para la ocasión, especialmente las balistas, con enormes jabalinas montadas en ellas, capaces de atravesar varios hombres con sus armaduras de un solo disparo. El ejercito se retiró y solo quedaron los oficiales, acompañando a la baronesa en el estrado que había construido a propósito para aquella ocasión. Su discurso fue corto, en realidad los había reunido allí para realizar un conjuro que calmase a sus súbditos, pero no le hizo falta pronunciarlo. Cuando terminó de hablar y se disponía a realizar el hechizo, el joven Tair se adelantó en el estrado. —Conciudadanos. Sé que este es un momento de incertidumbre y peligro. Es normal tener miedo, pero este miedo no ...
... debe paralizarnos. Es verdad que un ejército viene a invadirnos, pero esta es nuestra tierra. Durante generaciones la hemos fertilizado con nuestro sudor. Durante años hemos sufrido la tiranía de Olmer. Sus impuestos y su crueldad gratuita terminaron y Callannor ha vuelto a florecer. ¡No permitiremos que otro desconocido vuelva a imponer su tiranía! ¡No dejaremos que un rey, muy lejos de aquí, decida nuestro futuro sin siquiera conocer nuestras circunstancias! —¡Sí, eso! —coreaban voces aisladas entre la multitud. —¡Si hace falta lucharemos por nuestra libertad! ¡Y ganaremos, porque tenemos la razón de nuestro lado! y a nuestra baronesa, la última de una saga de gobernadores justos y eficientes, una mujer tan poderosa como para desafiar a los dioses. ¡Nada podrá pararnos y menos un general del tres al cuarto. Con nuestros aliados barbaros y la magia de la baronesa, nada se interpondrá en un camino de gloria y riquezas. —los ojos del joven chispeaban a medida que los gritos aislados se convertían en un clamor— Aquel joven no solo era un buen guerrero, era un líder y por primera vez vio en él algo más que una cara bonita y un placentero cosquilleo se extendió por su columna vertebral. El discurso terminó con unos "vivas" en honor de Zananda y una clamorosa ovación. Tras aquel emocionante discurso, no hizo falta ninguna ayuda mágica, ahora toda la baronía estaba convencida; victoria o muerte. Aquella misma noche, la baronesa lo convocó a su presencia. El joven llegó ...