1. El concesionario familiar. (6)


    Fecha: 02/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos

    ... en una Funeraria, no habría velatorio y allí quedó a la espera de las 24 horas legales antes de la incineración. Yo dejé a las mujeres en la casa y me fui a la Concesionaria más importante. Allí me encontré conLeticia, la pelirroja secretaria preferida de mi padre, tan buena y con un físico similar al de mi madre, pero ésta tenía sólo treinta años. La miré con buenos ojos pensando que mi padre se comía un lindo“bomboncito”.
    
    Recién me daba cuenta que era viernes y me quedaba todo el fin de semana para revolver toda la papelería. Primero había pensado en darle el raje aLeticia y dejarla en la calle, incluso creo que ella lo esperaba, pero después pensé que nadie mejor que ella me podría asesorar sobre los pendientes que tenía o dejaba mi padre en las Concesionarias y las Casas de Repuestos. Ya hablaría tranquilo con ella, por lo pronto me dio las llaves del departamento diciendo que no tenía nada de ella allí adentro. De su escritorio y de la caja fuerte retiré toda la documentación que me podía servir para poder estudiarla tranquilo en casa y regresé a dónde estaban las dos mujeres.Diana le había dado un tranquilizante a nuestra madre y ésta dormía cuando llegué, faltaba poco para el mediodía y mi hermana preguntó si quería almorzar.
    
    Encargamos comida en el restaurant con delívery y ella se encargó de responder a todos los llamados telefónicos de allegados, yo me puse a estudiar detalladamente los movimientos de las Concesionarias y me llevé una sorpresa bastante ...
    ... agradable con la Concesión de los autos japoneses. Mi padre no tenía deudas con ellos y los coches estaban entregados en concesión, es decir, si no se vendían en un límite determinado de tiempo se canjeaban por modelos nuevos y era la firma japonesa quien se hacía cargo de las deudas que adquirían los clientes. Esto implicaba que, al vender una unidad, la Concesionaria recibía el total libre de las ganancias que le correspondían, sin que le ocasionara ningún tipo de gastos a la empresa familiar.
    
    El contrato que se había rehecho tenía fecha de hacía unos cinco meses atrás y eso alabó mi ego, eso era parte de lo que había hablado con él cuando conversamos sobre determinadas conveniencias y parecía que se había negado a entender mis razonamientos. El muy ladino lo había hecho según yo se lo había explicado y a nadie le dio a conocer que la idea provenía de mis estudios y conocimientos. Las distintas Concesionarias de usados tenían un total de 280 vehículos para la venta. Sólo una de ellas era la que tenía menos autos y de inferior precio y calidad, dos Encargados, tres vendedores con sueldos y cargas sociales en blanco y tres empleados administrativos.
    
    A Grosso modo, esto implicaba un gasto enorme en impuestos, cargas sociales patronales y servicios por lo que, los balances daban en negativo o arrojaban ganancias ínfimas, sin dudas que era una de las candidatas a ser dejadas de lado. Revisando más exhaustivamente los papeles me pareció descubrir que era en realidad lo que tenía ...
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