1. El concesionario familiar. (6)


    Fecha: 02/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos

    ... mal a mi padre y eso tenía que ver con los locales de ventas de Repuestos. Tenía apartadas fotocopias de facturas por ventas de repuestos que no figuraban en los Inventarios de compras de repuestos de ninguna empresa automotriz y, no había que ser muy deductivo como para darse cuenta que en uno de los locales o los dos, se estaban vendiendo repuestos robados y de allí debería provenir la extorsión que lo había llevado a la desesperación y a que, casi literalmente, le explotara la cabeza.
    
    Todo esto sin dejar de lado que, aún conservaba todas las operaciones por ventas en cuotas de vehículos usados que, en el 60% de los casos no se estaban abonando en tiempo y forma. Había atrasos de dos a seis meses y me aboqué a recopilar toda esta documentación para saber cuántas eran las obligaciones y las cuotas prendarias que podría vender al Banco y cuáles eran las cuotas más atrasadas en el cobro.
    
    Mi madre se había levantado de su descanso motivado por la pastilla tranquilizante y estaba con mi hermana apartando toda la ropa y lo que le pertenecía a mi padre, yo les había pedido que lo hicieran, no había nada allí que me pudiera servir y seguramente habría gente que agradecería poder contar con ropa de buena calidad. Mi hermana lo entendía igual y mi madre, salvo algunas joyas, relojes y anillos, más algunas fotos, estuvo de acuerdo en regalar todo lo demás.¿Cómo está el tema de los papeles, pudiste averiguar algo?, -preguntó mi madre-, le contesté que en eso estaba, pero, que ...
    ... una de las dos tendría que ayudarme a diferenciar fechas y cantidad de cuotas atrasadas de las obligaciones prendarias.“Decile aDiana que te ayude, yo voy a preparar algo de comer”, -afirmó mamá-.
    
    La dejamos que hiciera y nos pusimos con mi hermana a separar los papeles, noté enseguida que tenía puesta una camisa y la tanga dejaba ver gran parte de sus nalgas, mi mano se dirigió casi como por inercia a sus glúteos, eso le encantó y se movía sensualmente.“Debés estar a punto de reventar hermano, anoche no pudiste terminar, sacala que me voy a sentar arriba y te voy a hacer acabar como un caballo”, -me dijo con voz sugerente y acercándose a mi oído-. Eso sólo me puso a mil y me importó tres carajos si venía o no o si participaba mi madre en el tema, me bajé rápido el pantalón, me senté y acomodé las caderas y nalgas de mi hermana para que mi pija coincidiera con su zanja, a esta altura bastante mojada.“Dejame a miRamiro, estás enorme y me vas a romper toda”, -me pidió abrazando con sus labios íntimos a mi tronco endurecido-.
    
    Sentados ambos frente a la mesa con los papeles me daba la espalda y con su mano acomodó el glande en la entrada de su vagina y comenzó con una penetración lenta, eso sí, dando quejidos porque, sin dudas, la sentía cuando perforaba su estrechez, por eso le tomé las tetas por debajo dela camisa y apreté sus pezones totalmente duros y receptivos. El quejido elevó el tono y apareció nuestra madre preguntando:“¿Me llamaste nena?”.Diana la vio parada en la ...
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