1. El concesionario familiar. (6)


    Fecha: 02/08/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: GUILLEOSC, Fuente: TodoRelatos

    ... puerta de la cocina y en lugar de levantarse sorprendida actuó en contrario, se aflojó y se dejó caer. El grito de dolor retumbó en el comedor cuando se la“comió” de una y le sostuve las caderas incrustado en su intimidad esperando a que se acostumbrara.“¡Chicos, acaba de morirse papá!”,
    
    -expresó mi madre con un atisbo de reproche en su voz, pero los ojos la denunciaban, su deseo era casi palpable-…“¿Acaso eso implica celibato?, dejate de joder y acercate”, -le pedí con cierta autoridad-.
    
    No se hizo rogar y pronto estuvo a nuestro lado, pero sin decidirse a actuar, fui yo quien tomé la iniciativa cuandoDiana comenzaba a moverse sutilmente con la verga en su interior y una de mis manos entró, desde el final de su columna a través del elástico de su bombachita, para tener acceso con mis dedos a su culo y a su vagina que comenzaba a lubricar.“Ocupate de las tetas de Diana”, -le dije y sonó como una orden que se aprestó a obedecer-. Costó poco meterle dos dedos en el“chiquito” y entre gemidos de placer besó el cuello de mi hermana y se ocupó de acariciarle las tetas. Ante estoDiana ya se movió con más soltura y también gimió en voz alta exacerbando nuestra libido en conjunto.
    
    Los movimientos de mi hermana se convirtieron en una cabalgata en toda regla y sentí las contracciones, temblores y gritos placenteros de las dos, unos en mis dedos que se movían en el interior del culo materno y otros en todo el tronco sumido en la calidez húmeda de la vagina fraterna. Se ...
    ... recuperaron rápido y yo cambié mis dos dedos por el pulgar para tener acceso al clítoris y al hueco empapado de mi mamá para poder moverlos con ganas. Esto la desquició y ya no pude verla, metió la cabeza bajo un brazo de mi hermana y se prendió a sus tetas como ternero hambriento haciendo que los gemidos se multiplicaran. Apenas si podía moverme, pero algo hice tratando de seguir el ritmo deDiana, hasta que se produjo otra explosión de placer en ambas y esta vez no me pude mantener indiferente. Me afirmé fuerte en las caderas deDiana y le llené la concha de leche, fueron tres o cuatro pulsaciones y la saqué ejerciendo cierta fuerza en esto a la par que le decía a mi madre:“Limpiame la verga mami”, -fue totalmente imperativo y no lo dudó en ningún momento-. Arrodillada ante el culo de mi hermana y mi verga se la tragó sin decir“agua va” y además de tragar el poco rastro seminal que quedaba y amigarse con el aroma íntimo de la vagina de su hija, me la limpió a conciencia.
    
    Diana quedó sentada en mis muslos con el torso y los brazos apoyados en la mesa,Graciela, mi madre, quedó acuclillada acariciando mi verga que se negaba a rendirse totalmente, yo acaricié su rostro por el que caían algunas lágrimas que seguramente no eran por dolor físico y la tomé del cuello para que se incorporara y pudiera darle un beso prolongado, con lengua, pero con toda la dulzura de la que fui capaz y ella lo entendió igual abrazándonos a los dos y diciendo que nos amaba. Como pudimos nos fuimos a lavar y ...
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