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La casa de la playa (parte 4)
Fecha: 05/08/2024, Categorías: Grandes Series, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... pegajosa y animada melodía que había invadido la habitación. Me puse de pie sin pensar que el tequila que recién había bebido me dificultaría mantener la vertical. Pero lejos de acobardarme lo usé a mi favor, acentuando provocativamente los pasos de mi sensual baile para complacer a mi único espectador. Bien consiente de que a partir de ese momento con cada movimiento que hiciera el efecto del alcohol se incrementaría sin control. Los primeros segundos me dediqué a disfrutar de la música, enajenándome totalmente. Cada vez que abría mis ojos ahí estaba Pablo infalible, con la indiscreta cámara de su teléfono, disparándola impunemente contra mi cuerpo; ansioso por capturar las imágenes más sensuales que le fueran posible. Al tiempo que nuestras miradas se cruzaban fugaces, siendo acompañadas de una pícara sonrisa de complicidad. Casi de inmediato yo volvía a cerrar mis ojos, jugando con actitud traviesa, como si creyera que la falsa oscuridad en la que me sumergía afectara también a la cámara de mi fotógrafo aficionado; permitiéndole sólo continuar con su trabajo al momento de abrirlos nuevamente. Como si se tratase de una tierna bebita que se pregunta con inocencia ¿adónde se van todos?, al momento de cubrir sus ojos. —¡Vamos mamita, pórtate mal! —sugirió sutilmente Pablo, tratando de aumentar lo atrevido de mis poses. ¡Nunca lo hubiera dicho! Yo estaba completamente fuera de mí. No sabía a ciencia cierta donde estaba, ni con quién me encontraba; ¡ni siquiera ...
... recordaba a mi novio detrás de la puerta! Igualmente, mis ganas de ser poseída por mi anterior fotógrafo habían desaparecido. En ese momento yo sólo quería complacer al desconocido que se ocultaba detrás de la lente de aquella cámara. Instintivamente deslicé el top de mi bañador para dejarlo caer hasta mis pies, cubriendo escasamente mis senos con las palmas de mis manos. Sonriendo descaradamente con los ojos cerrados, adivinando el origen del próximo disparo, completamente desinhibida y agradecida por esa última copa. Pues de no ser por el alcohol en mi organismo, probablemente me encontraría mucho más nerviosa de lo que me encontraba en ese momento. Con los ojos completamente cerrados, utilizaba el sonido de las pisadas de Pablo para regalarle las mejores poses de mi cuerpo. Buscando casi siempre quedar de perfil, para que pudiera tomar buenas imágenes de mis senos, cubiertos sólo con el brazo opuesto a la cámara, lanzando besos ciegos al aire que estaba segura alcanzaban su objetivo. —¡Vamos mamita dame más! —ordenó Pablo, con un tono de lujuria en su voz que dejaba al descubierto su excitación. La música ya no me controlaba más, Pablo era quién ponía las reglas en ese momento. Acostumbrada a tener un novio muy temperamental para mí era algo normal tener siempre que complacer en la habitación las órdenes de mi hombre en turno. Si Pablo quería poses más sugestivas y atrevidas, era mi obligación dárselas, ¡sí o sí! Ahí de pie en medio de la cama, semi desnuda y ...