-
Luces rojas de Ámsterdam
Fecha: 09/09/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... ambos muy hambrientos, la comida nos supo mejor de lo que era realmente (la verdad no recuerdo ni que comimos, quizás fue lo mejor). A salir del restaurante aprovechamos para visitar el museo Casa de Ana Frank la cual realmente nos impresiono mucho por lo triste de su historia. El museo de Van Gogh es otro de los imperdibles de la ciudad sin tener que ser un experto en arte, muy recomendable. De regreso al hotel decidimos caminar un poco. Ambos estábamos fascinados por lo hermoso de la ciudad, sus casas típicas, sus canales de agua, las innumerables bicicletas que nos topábamos a nuestro paso. Definitivamente estábamos embelesados, pero con ganas de disfrutar más de este maravilloso lugar. Después de todo la noche era joven. Algunos amigos nos habían recomendado un club para salir a bailar y beber unos tragos, justo en la zona roja. Pero por ese día tratarse de un jueves, decidimos preguntar a la recepcionista del hotel su opinión de lugar, después de todo por su edad era seguro que lo conociera o frecuentara. Al llegar al hotel fue justo lo que hicimos. —Sí, conozco el lugar, pero es un sitio principalmente para turistas, algo aburrido para mi gusto, y muy costoso —respondió ella con un gesto de desaprobación al lugar que nos habían recomendado—. Pero si ustedes desean realmente pasar un buen rato, puedo recomendarles un sitio un poco más excitante; pero sólo si se atreven —desafió con una sonrisa pícara. Liz y yo volteamos a mirarnos por un segundo, tratando ...
... de intuir el pensamiento del otro. Nos conocíamos bastante bien como para presagiar nuestra probable respuesta. —¡Claro que sí! —respondimos al unísono aceptando el desafío. —Perfecto —respondió la recepcionista satisfecha con nuestra respuesta—, permítanme un momento. Ella se agachó detrás del mostrador para alcanzar su bolsa de mano la cual colocó encima de éste, facilitando la búsqueda en su interior. Unos segundos después encontró lo que buscaba. —Son unas cortesías para una función de teatro erótico ésta misma noche —dijo ella sonriendo amigablemente, ofreciéndonos un par de boletos sin costo. El teatro erótico, como su nombre lo indica, no es otra cosa que un auditorio donde se realiza una breve obra teatral de alto contenido sexual con el propósito de excitar a la audiencia. Siendo más claros, una obra en donde los actores simulan tener sexo frente al público (si es que no están teniendo sexo realmente). Liz y yo quedamos boca abiertos, jamás hubiéramos podido adivinar lo atrevido de la sugerencia de Iridia; pues ambos esperábamos que nos recomendara un bar o una disco. Sabíamos de lo que se trataba un teatro erótico, pero nunca nos hubiéramos imaginado asistir a uno. En un instante, una extraña sensación de morbo y curiosidad nos invadió por sorpresa. No hubo necesidad de preguntar la opinión del otro. Nuestras miradas se cruzaron recordándonos mutuamente el precipitado pacto secreto que habíamos hecho más temprano, aquel mismo día al momento de ...