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Pesca deportiva
Fecha: 23/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... bajo la caña, enfrente de aquel hombre. Poniendo toda la emoción posible al momento, el gringo solicitó un redoble de tambores antes de sacar del agua a su presa con un fuerte tirón. —¡Here is the monster! —exclamó el gringo orgulloso, echando su cuerpo hacia atrás; simulando estar realizando un gran esfuerzo físico. Frente a él, un pequeño pez de color gris brillante quedó suspendido enganchado por la garganta al frío y rígido anzuelo; agitando vigorosamente sus escasos 15 cm de longitud, tratando de liberarse de ese gancho de acero inoxidable. Supongo que el gringo, gracias a los tirones en el sedal ya tenía una idea del tamaño del pez que había capturado, y por eso había exagerado su hazaña con actitud casi cómica. Leslie observaba sorprendida con sus hermosos ojos verde esmeralda abiertos como un par de enormes platos; maravillada por la hazaña del improvisado y valiente 'héroe'; sin detenerse a pensar en el dolor que seguramente le influía a su pequeña e indefensa presa. —¿Do you want to let it go, honey? —preguntó el gringo a mi novia, cediéndole el honor de perdonar la vida a la presa que 'tanto esfuerzo' le había costado capturar. Sin pensarlo mucho, Leslie aceptó la oferta; lentamente se sumergió en el agua y se deslizó cautelosamente hasta quedar bajo la caña del gringo; quien la observaba de pie sobre el rompeolas, con una actitud soberbia y orgullosa. Mi novia juntó ambas manos justo por debajo de la diminuta presa, la cual ya daba señales de ...
... fatiga deteniendo abruptamente su fútil esfuerzo por liberarse. El gringo colocó el mango de la caña entre sus muslos debajo de su escroto, para sujetarla firmemente con sus extremidades inferiores; en lo que utilizaba sus manos para liberar al pequeño pez de el infame anzuelo clavado en el interior de su garganta. Fue una bizarra imagen que puso a volar mi imaginación, pues daba la impresión de que aquel perfecto extraño estuviera sacudiendo su erecto pene, ¡sobre el rostro de mi amada novia! El gringo sujetó la cabeza del pez con sus ásperas y rudas manos; utilizando su mano izquierda para forzarlo a abrir la boca al máximo y de esa manera, extraer el anzuelo por la boca con un brusco movimiento de su mano derecha. Imposible saber que tanto sufrimiento experimentaba aquella pequeña y desvalida criatura. —It's yours —dijo el gringo colocando con delicadeza el pez en las manos de mi novia, quien sonreía nerviosa. En lugar de que mi novia liberara inmediatamente al asustado pez en el agua, a escasos centímetros bajo sus manos, decidió fríamente tomarse su tiempo para contemplarlo con detenimiento, sin tomar en cuenta los lastimosos jadeos del pez al intentar respirar. Embriagada por esa extraña sensación que provoca la droga más adictiva que se conoce: el poder. —¡Mira amor, que lindo es! —exclamó mi novia, abriendo los ojos maravillada por los brillantes colores sobre el dorso del agonizante pez. El pez se movía débilmente, golpeando su cola contra la palma de la ...