1. La Isla Evanescente 25


    Fecha: 27/10/2024, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Alex Blame, Fuente: TodoRelatos

    ... sin llegar a coincidir con el trayecto original. En ese momento el rastro volvió a desaparecer. Ordenó al capitán girar de nuevo y ahí estaba, un nuevo rastro, un poco más intenso que el anterior y casi coincidente, pero que se separaba un par de millas del anterior. Esta vez lo comprendió y pidiendo al capitán que la siguiera, se dirigieron a la mesa del mapa. Observó la ruta de la galera y la siguió con el dedo. Desde los alrededores de Holmur rectos hacia el norte y casi a la altura de Haabort, por encima de las Islas de los Volcanes, de repente un brusco giro en Angulo recto los llevó hacía el este, en línea recta hasta escasas leguas de la costa de Gandir y luego giraba ciento ochenta grados y volvía por donde había venido a unas pocas millas del anterior trazo.
    
    —Un lápiz. —ordenó.
    
    Siguió el segundo rastro para comprobar que de nuevo se dirigían al este, siguiendo la misma dirección, pero unas pocas millas más arriba.
    
    —Nos llevan mucha ventaja, tal vez una semana, pero ahora sé lo que hacen. Buscan la isla, están rastreando y nosotros podemos coger ventaja por fin. —dijo dibujando la posible ruta de su presa, yendo y volviendo siempre un poco más al norte que el trazo anterior.
    
    —Si nos movemos en diagonal. podemos saltarnos unas cuantas idas y vueltas hasta encontrar el rastro más intenso. —dijo atravesando aquellas líneas con un trazo para que el capitán y su lugarteniente lo comprendiesen.
    
    —¡Vamos! No hay tiempo que perder. Pronto serán nuestros. ...
    ... —Exclamó la reina con una sonrisa satisfecha.
    
    Sokolob
    
    El conocimiento podía ser un arma tan poderosa como la magia. Y en eso nadie estaba más preparado que él. Afortunadamente el joven Lórax estaba entretenido con aquel tesoro de conocimientos, con lo que él pudo estudiar aquellas puertas. Sabía que una de ellas daba al Sancta sanctórum. El lugar donde se escondían las reliquias, entre ellas, aquella que había venido a buscar. El Libro de los Arcanos del Gremio de Archimagos Mayores. Aquel tomo era el compendio de los hechizos más poderosos que se habían pronunciado en el continente y alguno que ni los propios archimagos se habían atrevido a pronunciar.
    
    Dejó en el suelo el par de volúmenes que llevaba en la mano y estudio las puertas:
    
    Comparadas con el resto del edificio, parecían tres puertas normales, de madera de castaño, sin ornamentos. El marco era de piedra apenas desbastada y había una especie de sello grabado en el dintel de cada una, los tres muy parecidos, pero no le costó captar ligeras diferencias:
    
    Sobre la primera, encerrada en un cuadro, un puño empuñaba una varita, sobre la segunda el puño empuñaba una espada y el tercero una lira.
    
    El anciano se ajustó las lentes y buceó en su mente, intentando recordar todo lo que había aprendido sobre aquel lugar en aquellos vetustos tomos. Ninguna de las elecciones era equivocada. Cada puerta llevaba a una parte distinta de los archivos y objetos más protegidos por los archimagos. Pero solo una llevaba al ...
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