Después de montar a caballo, el caballerango me montó.
Fecha: 25/02/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Gays
Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Después de montar a caballo, el caballerango me montó.
Caminaba por uno de los establos, y accidentalmente vi a uno de los caballerangos orinando, era un tipo como de unos cincuenta años, negro como el carbón, alto y de contextura atlética, aunque con algo de barriga.
No sé qué me sucedió, pero me quedé embelesado, observando su tremendo instrumento entre sus dedos.
Hasta esos momentos era entre otras cosas, un jinete natural, bien orgulloso de mi dominio de la equitación, ya había sido campeón infantil y posteriormente juvenil en varias competencias de equitación.
Me encontraba con mi novia de turno, y varias amistades, practicando y preparándome para una cercana competencia.
En mi vida había sentido nada especial por otros hombres, es más en ocasiones hasta me burlaba de algunos chicos que se veían algo afeminados.
Pero ese día había llegado bien temprano en la mañana cuando, cargando mi sillín para montar, me dirigía al picadero.
Caminaba por uno de los establos, y como ya les mencioné accidentalmente vi a ese caballerango orinando.
No sé qué me sucedió, pero me he quedé embelesado, observando su tremendo instrumento entre sus dedos.
En cierta manera me sentí excitado, lo digo porque mi miembro se me puso bien duro, pero gracias a que cargaba el sillín pensé que él no se había dado cuenta de eso, cuando me miró a los ojos, me sentí muy avergonzado, y nervioso.
Disimulado apresuré el paso, mientras que él se me quedó viendo sin hacer ...
... comentario alguno, el resto del día practiqué como era mi costumbre.
Le echaba bromas a mi novia y a mis amigos, en fin, todo parecía de lo más normal, pero de mi mente no se borraba la imagen, de la inmensa verga de ese caballerango mientras él se encontraba orinando.
Ya a eso de las nueve de la mañana, suspendimos las prácticas porque hacía demasiado sol, el resto del día lo pase haciendo otras cosas, pero sin que esa imagen se me borrase de la mente.
Pero después de pasar el día con mi novia, le dije que iba a volver al parque ecuestre a practicar, por lo menos hasta que apagasen las luces.
Como realmente ella no es tan fanática de la equitación, como yo, me dijo que nos veríamos al día siguiente para ir al cine.
Regresé al parque ecuestre, como a eso de las ocho de la noche, me cambié de ropa, pero en lugar de ponerme mis acostumbrados pantalones de vaqueros, los que siempre he usado para entrenar.
Me puse unos viejos pantalones de equitación, que había dejado de usar porque me comenzaron a quedar apretados.
Ya después de estar como una hora entrenando, de momento vi al caballerango a lo lejos, se encontraba limpiando uno de los establos.
A esa hora éramos las únicas personas en todo ese lugar, ya que él se encargaba de cerrar todo y hasta dormía en una de las caballerizas.
Después de desensillar el potro que estaba montando, lo llevaba a su caballeriza, cuando me volví a topar con él.
Él se encontraba sin camisa, descalzo y en pantalones cortos, al ...