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Puerta trasera
Fecha: 14/03/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: LeslieUnik, Fuente: CuentoRelatos
... predecibles —declaró Silvia sonriente, antes de dar un nuevo sorbo a su copa. Según mi experta amiga, el plan de mi esposo era llevarme a un sitio lejos de nuestro hogar, fuera de mi zona de confort, un territorio neutral por decirlo de alguna manera. Un lugar donde yo me sintiera cómoda de expresarme libremente y sin inhibiciones. Donde él me pudiera seducir y embriagar fácilmente. Y justo ahí… —¡Darte bien duro por el culo! —exclamó Silvia bruscamente soltando otra fuerte carcajada, olvidando por un segundo el lugar donde nos encontrábamos. Imposible tener una conversación seria con este par de amigas. Pero en algo tenía razón, al no tratarse de nuestro hogar el lugar donde suponía que mi marido quería satisfacer sus impúdicos deseos, habría mayor posibilidad de que yo lo relacionara con un ocasional juego de rol, un evento de una única vez en lugar de algo que se fuera a ser habitual en nuestra relación. —Preocúpate cuando no te lo pida querida —dijo Silvia levantando una ceja como gesto de gran sabiduría mundana—, porque las amantes normalmente no les niegan nada a los hombres con el propósito de engancharlos —concluyó. —Odio decirlo, pero tiene toda la razón —concordó Paty con lo comentado por Silvia—, es mejor que complazcas a tu marido de vez en cuando para que se le quite la curiosidad y no ande buscando en otro lado quien le haga el ‘favor’. Las palabras de mis amigas permearon en mi subconsciente. ¿A caso tendrían algo de razón, y estaría yo ...
... indirectamente propiciando una infidelidad de mi esposo al negarle sexo anal? Pues si mi esposo deseaba tan vehementemente cumplir su fantasía sexual, era seguro que no la quitaría de su mente hasta que la hubiese realizado, aunque fuera con otra mujer. Definitivamente eso sería algo que yo no podía permitir que sucediera. Con todo, lo bueno es que él recién me había pedido que lo complaciera por ‘detrás’, lo cual me indicaba que nadie más le estaba haciendo el dichoso 'favor', al menos no aún. Todavía tenía una oportunidad de complacerlo en ese aspecto y demostrarle de paso, que aún tenía algunas sorpresas que enseñarle en la cama. —¿Y duele mucho por atrás? —pregunté preocupada, considerando la idea de finalmente ceder a los deseos sexuales de mi esposo. —Querida, somos mujeres, el sexo siempre nos duele la primera vez —respondió Silvia con sarcasmo—. Pero ya te irás acostumbrando amiga. Silvia pasó a explicar, en voz baja por supuesto pues recién recordó que nos encontrábamos en un lugar público, la importancia de la lubricación y un buen ángulo de penetración para semejante faena. Según ella, si yo no tenía una buena lubricación el dolor se incrementaría exponencialmente, pudiendo llegar incluso a ocasionarme un desgarre en la abertura del esfínter. Todo esto me hizo sudar frío, pues no era algo a lo que yo estaba acostumbrada. Para mí el acto sexual debería ser un momento de expresión de amor puro entre dos personas que se aman profundamente, la definición ...