1. Educando a las caseras (II)


    Fecha: 17/03/2025, Categorías: Grandes Series, Autor: Relatos, Fuente: TodoRelatos

    ... sus babas. Luego hizo lo mismo con las bragas, pasándoselas por toda la cara, pecho y coño. – Ahora ya estás mejor, vístete.
    
    -- Está hecho un asco, está empapado y pegajoso. – Se quejó.
    
    -- O te vistes con eso, o vas sin ropa interior.
    
    Quejándose e insultándole agarró las prendas y se las puso. Rubén soltó una carcajada al ver la cara de asco que ponía Marta. Una vez vestida, fue gateando hasta la puerta de entrada, donde esperó a Rubén a que le abriera.
    
    -- Estate atenta al móvil.
    
    -- Qué sí. Adiós.
    
    En cuanto abrió, se marchó casi corriendo hasta el ascensor, llegaba muy justa de tiempo a trabajar.
    
    Rubén aún con la sonrisa en la cara, cerró y se dirigió al ordenador, donde tenía pinchado el móvil de Marta. Ya le daba un poco igual el móvil porque podía acceder a él cuando quisiese. Llevaba una semana haciendo lo que le daba la gana con ella, vio la oportunidad en cuanto se enteró de la deuda y sabía que no iba a desaprovecharla.
    
    La deuda se saldó al día siguiente, Rubén le dejó el dinero y ella se lo entregó a esas personas, por lo que no la follaron el culo como tanto amenazaban. En parte fue una pena, porque le habría encantado ver a Marta siendo follada por dos tíos a la vez. Obviamente en cuanto ella salió de esa deuda, pasó a tener otra con Rubén, ya que ahora le debía dinero.
    
    Él ya sabía que tenía una tendencia sumisa, pero se sorprendió al ver lo rápido que aceptó Marta las cosas. En cuanto salió por la noche al día siguiente y llegó a casa, ...
    ... recibió un mensaje de Rubén con algunas de las cosas que iban a cambiar.
    
    A partir de ese momento siempre que estuviese en su casa, ella tenía que ir desnuda, a no ser que hubiese visita. En ese caso se pondría la ropa ordenada por Rubén. La mayor parte del tiempo tenía que ir a cuatro patas por la casa y si manchaba algo tendría que limpiarlo. No eran cosas normales y ella en cambio las aceptó a la primera. También tenía que pasar por casa antes de salir a cualquier lado, y ella no tenía permiso para abrir la puerta de la calle.
    
    Rubén se sorprendió cuando aceptó a la primera la norma de venir todos los días a chupársela al menos una vez. Además de que solo podría correrse en días alternos y en presencia de él. No sabía hasta donde podía llegar el límite de Marta, pero estaba dispuesto a comprobarlo.
    
    Al día siguiente le escribió al móvil y recibió respuesta al momento. Por lo que ya era costumbre que siempre que quería algo escribiese a su móvil y ella obedeciese. Todavía no habían follado y era una buena prueba para comprobar hasta donde podría llegar.
    
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    Rubén se tumbó en el sofá y se puso una serie, mientras pensaba la forma de poder humillarla más. Todavía no se fiaba demasiado de la actitud de Marta, no sabía si actuaba así porque le gustaba o porque quería quitarse de encima la deuda cuanto antes.
    
    *KNOCK KNOCK KNOCK*
    
    Le despertó la puerta junto a unos gritos detrás de ella.
    
    -- ¡ABRE YA!
    
    -- Ya voy, ya voy.
    
    En cuanto abrió se encontró con ...
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