Una charla con final feliz
Fecha: 21/03/2025,
Categorías:
Sexo en Grupo
Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... Silvi?
Sin dejar de chupar, la morocha asintió con la cabeza. Tomé las manos de cada una y las ayudé a levantarla y fuimos a acostarnos. Le llevé las manos de Silvia a la cabecera y le dije que no las moviera de ahí y cerrara los ojos. Empecé a acariciarla y besarla, desde la boca hasta los pies, delicadamente y tocando y lamiendo suavemente sus pezones, apenas tocando su pubis, aflojándola y calentándola. Carmen le acariciaba la cabeza y con la otra mano me acariciaba a mí.
Fui a lamerle la conchita de Silvia suavemente, le tomé la mano a la rubia y la llevé para que abriera los labios y me dejará el clítoris de la morocha expuesto. Lo fui tocando apenas con mi lengua, lamiendo y chupando mientras empezaba a acariciar con los dedos la entrada de su vagina, que se mojó rápidamente, permitiéndo que le entre dos dedos y después tres. A esta altura, Carmen gemía, se retorcía y respiraba entrecortadamente. Al rato, elevó su cadera para pegarla a mi, se tensó toda y dejó escapar un hondo gemido y un ¡¡ahhhh!! profundo, en un orgasmo largo e intenso.
Dejé a Silvita descansando y fui a abrazarme y acariciarme con Carmen. Me invitó a acostarme, bajo a lamerme un rato, se sentó sobre mí y delicadamente fue metiéndo mi pija en su vagina. Después comenzó a cabalgarme suave y combinando movimientos circulares, de vaivén (para rozar su clítoris contra mi) y subiendo y bajando. Mientras, yo acariciaba sus grandes pechos y jugueteaba con sus rosados pezones.
Así ...
... estábamos disfrutando, cuando Silvia se despertó de su éxtasis, se puso de costado y empezó a acariciarme y besarme. Carmen le acarició la cabeza y empezó a hacer más intensos sus movimientos, apretó mi mano contra su pecho, empezó a jadear y llegó a un orgasmo quedando tensa un rato, con los ojos cerrados, abstraída en su placer.
Le pedí a Carmen que se acueste junto a su amiga y empecé a pasearme sobre ellas, besandolas, acariciándolas. Fui a buscar los juguetes y empecé a usarlos, afirmando el vibrador contra el clítoris de la rubia mientras lamía a Silvia y le iba introduciendo un consolador. Después pasé de lado, apoyé el vibrador contra la conchita de Silvia y me puse a lamer a Carmen, mientras le introducía un rosario de bolitas untado en lubricante en su cola.
Tomé la mano de Silvia y la llevé hasta la conchita de Carmen, le puse el vibrador en la mano para que lo tenga allí y empecé a jugar con mis dedos en la cochita de la rubia que el rato estaba gimiendo y disfrutando a full, hasta acabar con un largo gemido. Llevó su mano hasta apretar la mano de la morocha contra sí y con la otra la abrazó. Yo tomé de la nuca a ambas y acerqué sus bocas. Se pararon antes de llegar como no estando seguras de seguir.
- “Vamos chicas un piquito!, les pedí.
Rozaron sus labios un rato y yo me sumé besándo a ambas y volví a unir sus bocas. Esta vez se besaron y yo mantuve la presión para tenerlas unidas en ese beso.
- “¿Quién de las dos va a animarse a meter la lengua?, ...