JUANCITO, MI NIETO – CAPÍTULO 4.
Fecha: 24/03/2025,
Categorías:
Gays
Hetero
Incesto
Autor: GUILLEOS1, Fuente: SexoSinTabues30
Esa tarde no me apuré ni me puse loco, es más, controlé mi calentura para no acabar mientras mi nieto se tragaba toda mi verga en una mamada que mejoraba con la práctica y yo miraba las fotos de los dos compañeritos de culitos redonditos, uno más que otro, que se notaban enfervorizados en chuparse los pititos y los asteriscos,Luisito era más delgado, su cabello era castaño y su cara de pícaro lo vendía, además la foto mostraba una cara extasiada cuando su culito era chupado por su amigo más gordito. Finalmente,Juancito terminó tragando una buena cantidad de leche que le pasó directo por su garganta y le dije de irnos a bañar, el agua estaba espectacular, pero a pesar de las caricias y apretones que me mantenían la verga morcillona, le dije que primero comeríamos porque después quería cogerlo sin apurarme,“bueno abu, yo me traje la crema que había en el botiquín”, -acotó el muy putito-.
Mi mujer me había puesto un mantel para poner la comida, así que, al extenderlo sobre el pasto corto hicimos una especie de picnic, comimos entre risas y disfrutamos del rato que pasábamos junto al agua fresca y cristalina del arroyo, pero estaba claro que en el aire existía una rara tensión porque mi nieto quería su ración de verga y lo demostraba acariciándome y preguntándome si íbamos a hacer alguna posición nueva, le contesté que sí, que hoy lo cogería dentro del agua, pero primero deberíamos hacer un rato de digestión y aprovechó a preguntar…
El muy putito tenía todo ideado para ...
... que su abuelo le rompiera el culo a su gordito amigo y a mí se me paró la verga al imaginarlo, lógico que esto no le pasó desapercibido aJuancito y se mandó de cabeza a darme una mamada que me puso bien a tono, para mejor, tras cartón me mostró como se ponía la crema en el culito y ya no quise esperar más, hice que me pusiera crema a mí y lo ensarté luego de ponerlo en cuatro. Gritó y se quejó un poco al entrar, pero pronto pidió más, entonces lo levanté y lo apoyé contra un árbol mientras lo bombeaba, luego, sin sacársela, lo llevé al agua y allí, con el agua de una mini cascada pegándonos en los costados de nuestros cuerpos, le di hasta que se me cansaron las piernas.Juancito gozaba riéndose por la sensación de la cogida y del agua golpeando en su cuerpo, ya manejaba mejor su esfínter y me apretaba haciéndome gozar por partida doble, a su natural estrechez le sumaba leves apretones a mi tronco y, lógicamente, lo llené gritando como descocido porque mi placer había sido espectacular.
Llegó el tiempo de relajarme yJuancito hizo lo mismo porque se sentía dolorido de su culito y luego de secarnos al sol nos tiramos a descansar, parece que el cuerpo lo pedía porque nos dormimos como dos horas y al despertarnos sólo nos quedó tiempo para recoger todo y emprender el regreso. La tarde se moría al arribar a la casa y nuestra llegada coincidió con la deCynthia, le pregunté cómo había ido todo sabiendo de antemano que no me contaría delante de su madre, pero me dijo que había estado ...