JUANCITO, MI NIETO – CAPÍTULO 4.
Fecha: 24/03/2025,
Categorías:
Gays
Hetero
Incesto
Autor: GUILLEOS1, Fuente: SexoSinTabues30
... todo“de diez” y me quedé con muchas ganas de inquirir más.
Luego de cenar y conJuancito cansado y sin ganas de“contar cuentos”, más mi mujer“empastillada” para dormir, nos servimos una copa y nos fuimos conCynthia a la zona de la pileta a charlar de la tarde de las dos mujeres. Me contó que después de un rato de contarle vicisitudes que pasaba con el hijo respecto al sexo y a que la tenía medio abandonada se puso a lagrimear yGraciela se prestó a consolarla abrazándola, desde allí al beso y a lo siguiente fue como coser y cantar.
Mi hija cumplió a rajatablas con lo prometido, no emitió quejidos y gemidos, sólo lo hizo de forma apagada y nada más que para mí, tanto cuando metí mi cara en su entrepierna haciéndola delirar con orgasmos continuados o cuando la puse en cuatro y obtuvo la carne en barra que quería por sus dos huecos inferiores. Se le caían las lágrimas, tragaba mocos por sus lloriqueos, pero no emitía sonidos fuertes ni hablaba, hacía señas con las manos pidiendo más profundidad y más bombeo, hasta que, un último orgasmo la dejó baldada y tirada boca abajo en su cama matrimonial. Me moví para ir al baño a lavarme y luego me retiré sin hacer ruido, allí quedó, dormida, con el culo parado lleno de leche y transpirada hasta las uñas.
En la mañana siguiente, a las diez y media estaba pasando a buscar aGraciela, vestía una pollera gris de tablas finas y largo chanel, una blusa que apenas contenía sus tetas y calzaba sandalias de taco medio, su maquillaje ...
... era tenue y sugerente. No bien entró y cerró la puerta del auto la tomé del cuello y la besé profundo, me devolvió el beso con miedo y mirando hacia afuera, pero le aclaré que desde afuera no se veía nada,“siendo así…”, -acotó y fue ella la que me abrazó y besó-. Le conté adónde tenía que ir, que almorzaríamos en algún lugar de la otra ciudad y que después veríamos,“yo te sigo adónde sea, sé que me vas a dar lo que quiero”, -dijo con toda la intención en su mirada-. Compré lo que tenía que comprar, almorzamos algo frugal y se comportó en todo momento como si fuera mi pareja,“adoro ir de tu brazo, pero te aviso que estoy muy caliente y hay algo que después te quiero contar”, -me dijo augurando toda una tarde o parte de una tarde llena de placer-. De regreso me metí en un motel discreto de la ruta, lo había visto en la ida y me lo fijé en la mente.
Al entrar en la habitación y cerrar la puerta, se convirtió en una fiera sedienta de sexo, se desnudó sin darme tiempo a nada y me sentó en la cama, mientras yo admiraba sus tetas duras, naturales y que sin dudas se acoplarían perfectas a mis palmas, me sacó el pantalón arrastrando al bóxer en la acción, no dijo nada por lo que se encontró endurecido y dispuesto, simplemente se lo llevó a la boca. Su accionar y su mirada me calentaban, aunque la mamada no era para tirar manteca al techo, así no lograría hacerme terminar y se asombró por esto, entonces, con las quijadas agarrotadas me preguntó si podía, a la par que se subía sobre ...