Abuelo cuentame una historia.
Fecha: 29/03/2025,
Categorías:
Gays
Incesto
Autor: Rojito, Fuente: SexoSinTabues30
Me encontraba en mi cuarto triste, mi nombre es Ramón, soy un nene de 4 años, moreno, con ojos grandes y cachetón, y últimamente sentía que de nalgas gordas. Desde la sala escuchaba a mis papas peleando, hablaban de que mi mama se iría de la casa con mi hermana y conmigo. Mi papa decía que no era justo, que podría cuidarnos si lo que ella quería era dejarlo, pero ella decía que el lugar de los hijos es con su madre, que ella siempre nos había cuidado y que para mí papa su trabajo le quitaba mucho tiempo. La pelea subió de tono.
Papa: pero a dónde vas para que los quieres, si ya tienes a otro esperándote, yo no quiero que ellos convivan con él.
Mama: tú cállate, no solo yo quiero irme.
Mi papa estallo reclamando que mi hermana que aun cursaba la secundaria ya tuviera novio y del mismo rancho casualmente. La pelea siguió un buen rato, hasta que abrieron mi puerta. Era mi abuelo.
Yo corrí a abrazarlo, el me conto que me llevaría con él a su casa, que mis papas tenían que hablar a solas, empaco algo de ropa y juguetes y salimos del cuarto, voltee y no vi a mi hermana en ningún lado, y luego de unas palabras con tono autoritario y enojado de mi abuelo salimos de la casa.
Yo camine en silencio alegre pero luego de una cuadra solté a llorar. Mi abuelo me cargo y me consolaba dándome besos en la frente mientras seguimos rumbo a su casa.
Al llegar fuimos directo a su cuarto y se recostó en la cama y yo sobre él, sentí su mano acariciando mi cabello, mientras mi ...
... cuerpo subía y bajaba suavemente sobre su abdomen abultado, su calor y su aroma eran agradable, a perfume amaderado y poco a poco entre sollozos me quede dormido.
Desperté solo en la cama, escuchaba ruido fuera del cuarto y el aroma a comida me llego, baje de la cama, había dormido con todo y tenis. Al entrar a la cocina mi abuelo estaba sirviendo sopa en platos y la mesa ya estaba puesta.
Abuelo: hola bebe, ya era hora, ven vamos a comer que ya es tarde.
Sonreí y me senté en una de sus sillas de madera, vi cómo se sentaba frente a mí. Era un hombre alto y robusto, muy moreno, con cara amable llena de vello facial entrecano, manos muy grandes y barriga algo abultada, vestía un jeans desgastado, unas botas café y una camisa a cuadros café.
Nos sentamos y platicamos, el me preguntaba por Tino y mi padrino que hace días no veía, yo le explique que la mama de Tino estaba enferma luego de tener al nuevo bebe, luego le conté de la boda a la que había ido y todo lo que me preguntaba. El me escuchaba atento sonriendo.
Cuando acabamos me dijo que fuera a jugar mientras el lavaba los platos. Yo salte animado y fui directo a su patio hacia el corral de gallinas, donde jugué con ellas, luego regué las plantas y jugué con Canelo, el perro rojizo del abuelo y su eterno compañero.
Después de un buen rato salió el abuelo y se sentó en su mecedora viéndome sonriente, tenía una cerveza en una mano. Yo corría persiguiendo al Canelo hasta que pare agitado por fin.
Abuelo: te ...