Como nos conocimos - Parte 1
Fecha: 21/07/2025,
Categorías:
Confesiones
Autor: Julia Balamore, Fuente: TodoRelatos
... sesión vamos haciendo. ¿Quieres empezar con este vestido o quieres algo más “informal”?
—¿”Informal” como qué? —le contesto.
—Déjame ver, ahora vuelvo —dice saliendo de la habitación.
Empiezan a asaltarme las dudas. ¿He hecho bien? ¿Qué habrá pensado de mí? ¿Qué soy una guarra? Como tarde un poco más me largo de aquí. Por suerte no pasa mucho tiempo antes de que entre con una camisa blanca en sus manos.
—Toma, si te parece bien ponte esto y empezamos.
Le cojo la camisa de las manos y pienso que no tiene mucho sentido salir de la habitación para ponérmela, si en unos momentos va a verme desnuda. De todas formas, me doy la vuelta, me quito el vestido y el sujetador y me pongo la camisa. Me abrocho los dos botones de abajo. Le pregunto si me queda bien, con una alegría desmesurada a causa de los nervios. Me dice que estoy fantástica y empezamos.
Primero, me hace las fotos estando de pie. La camisa me queda abierta hasta llegar a los botones de abajo, pero no se me ve nada.
—¿De acuerdo, puedes levantarte un poco la camisa?
Me subo la camisa, dejando al descubierto el tanga semitransparente blanco que llevo. El ruido del obturador de la cámara no cesa y yo me voy tranquilizando y sintiéndome más cómoda con sus indicaciones.
—¿Muy bien, ahora puedes ponerte de rodillas?
Le hago caso y me arrodillo en el suelo. Me pide que juegue con mi cabello y que haga diferentes posturas.
—Ahora, tírate hacia delante, apóyate con las manos —me pide.
Siento ...
... que Max tiene experiencia con ese tipo de fotos y con el trato a modelos. Cada vez me siento más a gusto. Como me ha pedido, tiro mi cuerpo hacia delante, dejando expuestos mis pechos a través del escote que me hace la camisa. Noto un escalofrío al pensar que está viendo mis tetas, pasando de los nervios a la excitación. La situación me está empezando a poner caliente.
—Bien, ahora levántate, y tira la camisa hacia atrás, que caiga por tu espalda.
Así lo hago, tiro atrás la camisa y la cojo con ambas manos a la altura de mis pechos. Al hacerlo, tiro de la camisa hacia arriba, dejando otra vez el tanga al descubierto. Abro las piernas y camisa, y me la bajo por los brazos, dejando la espalda y, ahora sí, los pechos, al descubierto. Noto como endurecen mis pezones y empiezo a estar realmente excitada. Nunca pensé que una situación así me daría tanto morbo. Miro a Max y él está a lo suyo, tirando fotos y más fotos, como un profesional.
—Muy sensual. Ahora quiero que te acaricies los pechos sin dejar de mirar a la cámara con cara de descaro.
Y así lo hago, me acaricio los pechos, rozo los pezones con la punta de los dedos y noto como cada vez están más duros. También noto como se humedece el tanga.
—Eso es. Ahora quiero que te desabroches la camisa y la abras con ambas manos.
Sin ningún tipo de pudor, hago lo que me pide. Abro la camisa y le muestro mi cuerpo. Me muestro ante él. Me siento viciosa.
Por un momento deja de hacer fotos, deja la cámara encima de ...