1. Como nos conocimos - Parte 1


    Fecha: 21/07/2025, Categorías: Confesiones Autor: Julia Balamore, Fuente: TodoRelatos

    ... una mesa y me acerca un sillón.
    
    —Siéntate aquí —señalando el sillón—. Déjate la camisa abierta.
    
    Eso hago mientras vuelve a coger la cámara.
    
    —Ahora quiero que abras las piernas y te acaricies por encima del tanga.
    
    Uff, la sesión de fotos se está poniendo realmente caliente. Estoy pensando en parar, quizá ha ido demasiado lejos, pero estoy tan caliente que no quiero. Como me ha pedido, me siento en el sillón, abro un poco las piernas y me acaricio por encima del tanga. Me noto el sexo caliente. Sin pensarlo, empiezo a mover la mano. Noto como el clítoris reacciona y empieza a ponerse duro. De repente empiezo a masturbarme y no puedo parar de tocarme. A partir de este momento pierdo el control sobre mi cuerpo. Introduzco la mano dentro del tanga y me acaricio el clítoris. Noto como se moja todo mi sexo. Con la otra mano me acaricio los pechos. Miro a Max, que no para de tirar fotos.
    
    —Eso es, imagina que estás sola, haz como si yo no estuviera.
    
    Pero no le hago caso, precisamente lo que quiero es masturbarme delante de un tío que no conozco de nada, eso es lo que ahora mismo me da morbo. De vez en cuando me paso dos dedos por entre los labios y acaricio la entrada de la vagina. Vuelvo al clítoris. ¡Dios, que placer! La respiración empieza a acelerarse y se me escapan los primeros gemidos. La cadera empieza a moverse sin control. De las profundidades de ...
    ... mi sexo empieza a nacer el orgasmo y crece a ritmo acelerado. Abro más las piernas, levantando un poco la cadera del sillón y tiro la cabeza hacia atrás. Empiezo a pegar pequeños gritos hasta que empiezo a correrme. Es un orgasmo intenso, pero que no dura mucho. Mientras me corro, no dejo de acariciarme el clítoris. Cuando el orgasmo empieza a desvanecerse, bajo el ritmo del movimiento de la mano. Una vez termina el orgasmo, abro los ojos y veo que Max no aparta la mirada de mí. Ya no hace fotos. De golpe me siento avergonzada. ¿Qué ha pasado? Me tapo con su camisa, me levanto del sillón, recojo mi vestido y voy al lavabo para asearme un poco y vestirme. Una vez en el lavabo me miro al espejo, ¿Dios mío, que he hecho? ¿Qué me ha pasado? Con un poco de papel me limpio el sexo, me lavo las manos y la cara. Me pongo el sujetador y el vestido y me miro al espejo. Me siento avergonzada, pero el orgasmo ha sido brutal. Me entran unas ganas terribles de irme. Salgo del lavabo, entro en la habitación. Me encuentro a Max de pie, al lado de la mesa, donde le he dejado antes, mirando las fotos de la cámara que acaba de hacerme. Al entrar me mira. Soy incapaz de mirarle a la cara. Me pongo rápidamente los zapatos.
    
    —Lo siento, no quería que sucediese esto, me siento avergonzada. De verdad que lo siento mucho. Tengo que irme. Lo siento.
    
    Cojo el bolso y me voy del piso de Max. 
«1234»