1. Alejandra y el doctor Bustamante


    Fecha: 11/08/2025, Categorías: Otros Eróticos, Autor: MartinyMarcela, Fuente: CuentoRelatos

    Hola a todos, mi nombre es Jorge, vivo en Argentina y aquí me animé a escribir un segundo relato. Actualmente resido en Capital Federal junto a mi hija y mi esposa Alejandra, una rubia muy bonita de profesión odontóloga. Tengo 60 años y ella es muchísimo menor que yo.
    
    Retomando lo contado en mi primer relato lamento decir que lo que vaticiné acerca de mi rendimiento sexual se está haciendo realidad. Cada vez me cuesta más tener erecciones y en cierto modo me perturba la angustia y la frustración, pero redactando mis vivencias maritales encontré una forma de hacer catarsis. Al escribir me siento aliviado y me gustaría compartirlo con ustedes.
    
    En cuanto a Alejandra está en su plenitud sexual. Su cuerpo es un deseo, se hizo una pequeña cirugía en los pechos para darle un tantito más de tamaño, una leve aplicación de bótox en los labios que quedaron carnosos y con forma de corazón, mantiene esa cinturita de avispa de sus tiempos de estudiante de odontología y ahora se colocó brackets porque según ella veía algo desalineados sus dientes.
    
    Y como las necesidades humanas siempre quedan insatisfechas y algo tenía que encontrarse para no estar del todo conforme con su cuerpo, me asegura que todo lo que come se le va asentando atrás, o para hablar de modo más vulgar toda la gordura se le acumula en el culo según su punto de vista y ciertamente le empecé a dar la razón, porque su pancita y vientre son por demás planos pero sus glúteos están en aumento. Tiene un culazo gigante, ...
    ... redondísimo y cuando camina se bambolea de aquí para allá. Quiero aclarar que no es un culo fofo y deforme ni mucho menos feo, es 100 por ciento carne argentina y de exportación, una belleza al menos para mí. Estoy más que orgulloso de tener una mujer tan hermosa a mi lado.
    
    Una vez en nuestros juegos de todas las mañanas previos a dirigirnos a nuestras actividades diarias y estando Ale solo en tanga mientras se vestía apresurada para ir a trabajar tomé una cinta métrica de las que usan las modistas y le di una vuelta arrancando de su nalga derecha hasta volver a dicho punto y me encontré con 98 centímetros de culo. Y eso que se hacía un bache importante en medio de esas blancas cachas, esa zanja se tragaba la tela de la tanga y emanaba un calor similar al de un radiador.
    
    –Amor estoy gordisima!– me decía y se reía provocándome.
    
    –Gordisima me ponés la verga– le contesté, ella se mordió los labios, me bajó el bóxer y me hizo un pete hermoso como los que me tenía acostumbrado.
    
    Se me sentó arriba al borde de la cama y mi verga cabezona le entró toda. Ella se movía como la mejor y yo me aferraba de sus nalgotas. Fue un rapidon pero lo gozamos. Le acabé en la cara, lo disfrutó mucho, nos reímos y después de limpiarse le ayudé a vestirse. Esa medición con la cinta métrica fue improvisada pero dio sus resultados sexualmente hablando. Ale de atrás es un infierno y me vuelve loco.
    
    Yo por mi parte además de mis escasas erecciones me diagnosticaron hipertensión arterial y ...
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