1. Alejandra y el doctor Bustamante


    Fecha: 11/08/2025, Categorías: Otros Eróticos, Autor: MartinyMarcela, Fuente: CuentoRelatos

    ... una arritmia cardíaca. Debía empezar a comer más sano y a hacer una vida saludable. Por suerte tenía a mi mujercita que me acompañaba a sol y a sombra.
    
    Recuerdo ese día en que fuimos a la clínica privada y me enteré de aquel problema de salud que me aquejaba.
    
    Yo llegué primero y aguardé a mi mujer quien me mandó un audio aduciendo que la espere porque tenía un retraso.
    
    –Estás embarazada? –pregunté exultante.
    
    Y ella entre risas me respondió:
    
    –Nooo tontito!!, acabo de salir de la esteticista pero me encontré con una manifestación y está interrumpido el tránsito. Esperame afuera que ya llego y entramos juntitos. Te amo.
    
    Ale llegó en un taxi, descendió y con una sonrisa y un beso agarró mi mano e ingresamos. Desde que pisamos aquel sanatorio ví como todos le clavaban la vista a mi señora, comenzando por el guardia de seguridad, pasando por el personal de limpieza que refregaba el piso, los pacientes masculinos y la gente del mostrador que atendía al público. Ale vestía una remerita de hilo color blanca, un trajecito y una minifalda color lavanda que le daban un aire de secretaria ejecutiva, su pelo recogido atado con un rodete y unas sandalias chatitas y quiero detenerme en un detalle que me calentó mucho: se pintó las uñas de los deditos de los pies y de las manos de colores distintos, como si fuesen confites.
    
    Para describir la sala de espera dónde aguardamos prácticamente 45 minutos, diría que eran dos filas de asientos enfrentados de pared a pared, es ...
    ... decir, nosotros nos sentamos de lado derecho y del izquierdo los pacientes estaban sentados de cara a nosotros.
    
    Ale captó la atención de los presentes y no era para menos. Mi rubia hermosa era objeto de las miradas de viejos y jóvenes, incluso de un flaco que estaba con su esposa al lado que quedó tildado por las carnes de mi mujer.
    
    Lo que rescato y admiro de Alejandra es que jamás le importó el "Qué dirán". Clavó el culo en la silla de cuerina negra y se cruzó de piernas. Me habló al oído haciendo referencia a sus piecitos recién atendidos en el centro de estética y susurrándome me preguntó:
    
    –Te gustan cómo quedaron?
    
    Obviamente mi respuesta fue un Si enérgico y sonrió complacida.
    
    El dedo gordo se lo hizo pintar color verde manzana, el segundo azul marino, el tercer dedo de su pie en color fucsia, el cuarto amarillo y el meñique al igual que su precioso dedo mayor volvía a ser verde manzana.
    
    Llegó mi turno. La pantalla anunciaba P22 consultorio 7.
    
    Ale se paró primera, se acomodó la minifalda que la tenía toda subida y por poco se le veían las nalgas. Apoyando su carterita en el mismo asiento dónde estuvo sentada se inclinó para guardar su celular y buscar mi carnet de la prepaga ofreciéndole una vista privilegiada de ese orto perfecto al flaco que aguardaba con su esposa.
    
    De más está decir que al tipo se le puso dura la pija al verla en tal postura y Alejandrita lo hacía peor. Amaba parar vergas.
    
    Ingresamos al consultorio 7. Nos recibió el doctor ...
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