La cantante (parte 1)
Fecha: 16/08/2025,
Categorías:
Infidelidad
Autor: Lanfasone, Fuente: CuentoRelatos
... esos pensamientos tan vulgares, pero es lo que es.
Era salida de las mil y una noches, una princesa árabe argentina con un cuerpazo del demonio.
En el último descanso entre cante y cante, incluso le cogí la mano y ella no la quitó, esos ojazos oscuros me miraban de un modo.
Pensé yo, a pesar de lo que me había dicho sobre ir lento y tal, que esa noche acabaríamos follando.
Porque es que la notaba fogosa y apasionada, por momentos ingenua sí, pero cuando te clavaba esos enormes ojazos negros y veías esas tetazas emerger desde su escote, es que era puro fuego esa morena, se adivinaba, y ese culazo enfundado en el vestido, vaya tela.
Es que tenía que ser la ostia follarse a semejante mujer.
Y cuando salimos del hotel, yo cogido de su pequeña cintura, su cuerpazo pegado al mío, era increíble, me sentía en las nubes.
Nos besamos antes de entrar al coche y luego al aparcar frente al portal de su casa nos comimos la boca a besos, era un morreo desesperado y la notaba cachonda y respirando agitadamente, buscando aire en mi boca y acaricié su vientre por sobre la tela y luego rocé con el dorso de mi mano uno de sus pechos increíbles.
–Javier… espera… espera… no sigamos
–¿No?–dije decepcionado.
–Ya te voy a invitar a subir… pronto… pero hoy no…
–Vale… –dije sin poder ocultar cierto abatimiento
Me acarició la cara con una mano exquisita, fina y fuerte a la vez.
–Sos divino –me dijo y bajó del coche
Esa noche fue parecida a la tarde, regresar a ...
... la soledad de mi piso y pajearme hasta correrme como un loco pensando en ella.
El domingo decidí no ir a escucharle cantar, tampoco quería parecer un pesado, me costó tomar la decisión, nos enviamos mensajes tiernos, de adolescentes.
–Una noche que no venís y ya te extraño –me escribió
–Me visto y voy –puse
–No… ja,ja,ja… quédate en casita… ojalá yo pudiera –escribió.
Me daba cuenta que estaba un poco quemada con la música y tal vez ya quería dejar de andar cantando, por esos sitios. Me imaginaba como el príncipe que rescata a la princesa, ofreciéndole vivir juntos y ¿Quién sabe? Tal vez hasta casándome con ella en un futuro.
Volví a masturbarme pensando en Roxana.
El lunes charlamos durante una hora por teléfono y la invité a cenar, me dijo que esa noche mejor no y que el martes no podría, quedamos para el miércoles.
El martes por la mañana me sorprendí al recibir un mensaje de Jordi.
–Estoy en Madrid tío ¿por qué no almorzamos juntos? Tengo que contarte una, que vas a flipar –me ponía
–Yo también tengo algo para contar –le dije
Pensaba en la cara que pondría cuando le contara que estaba casi de novio con Roxana.
Nos encontramos, él con sus pintas de siempre, panzón, un poco achacado, era más bien bajo, no sé si llegaría al 1,70. Sus escasos pelos engominados al costado del cráneo. Tenía once años más que yo, pero a cierta edad si no te cuidas un poco.
Cuando nos sentamos a la mesa, vi que sus ojeras ya eran bolsas bajo sus ojos, un poco ...