Una Buena Ocasión 7
Fecha: 22/08/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: Trastornado, Fuente: TodoRelatos
Una buena ocasión 7
(Mami es una enfermera genial, Berta me perdona, y Lucia me quiere para ella sola.)
La situación estaba clara; estaba en el cuerpo de un chaval adolescente, con una familia de tres jamelgas perfectas, de diferentes edades. Pero a todas le iba lo mismo, ser sometidas y folladas con rudeza. Parece que habían aceptado mi “cambio hormonal”, quizás alguna aprovechándose, y otras dejándose llevar, al gozar más que con quienes solían follar. Pero también tenía a dos chicas de mi clase, que debía atender y enseñar a mi gusto, a una “Milf” muy dispuesta y a la directora que vendría a “merendar”. Vamos, que estaba como con mi cuerpo real, acaparando demasiado, por mi sed insaciable de sexo.
Llegando a casa, recibí el correo, con la cita para dentro de un par de días de la directora. Ya esperaba que fuese a hacerlo rápido, pero no el mismo día. Aunque me volvió a recordar que informara a mis padres para que estuvieran presentes. Algo que los dos sabíamos que no iba a pasar. Era la madurita enclaustrada de manual, y lo iba a pasar muy bien volviendo a despertar sus agujeros y esos pechitos que me intrigaba ver y saborear.
La casa estaba silenciosa, y creí que Berta estaría aún enfadada y en su cuarto. Hice algo más de ruido de lo normal preparándome el café y no oía a nadie arriba, pero esperaría a que bajara ella. Después de todo “se suponía” que no había pasado nada con Lucia, y a mí me encanta que no sepan nada las unas de las otras.
Ya al rato, mi ...
... rabo tiraba escaleras arriba, imaginando que igual se había quedado dormida. Y subí a su cuarto para despertarla con mi lengua, pero no estaba.
-Joder, que raro. - dije hablando solo.
Deje mi mochila en el cuarto y baje al salón a hacer los deberes. Le iría bien un descanso a mi polla, pensé con está negando rotunda.
-No veas, sí que escribes rápido tío. - me dijo Lucia al entrar sin hacer ruido con la cerradura y la puerta, para ver si me pillaba de nuevo con Berta.
-Si que te gusta mirar, voy a empezar a grabarnos y será tu premio, zorrita. - le dije tirando de su camiseta y acercándole al sofá.
Me sonreía y no me contestó, esperaba que empezara el juego, si no estaba Berta. Y eso me preguntó, dejando que le sobara el culo de rodillas en el sofá, y ella pegada a él por la parte de atrás, de pie.
- ¿No esta?. - preguntó notando un mordisco en el pezón, sobre la camiseta y el sujetador, que le hizo soltar un suspiro.
-Aquí nos pillan, seguro. - me advirtió notando otro en el otro pezón, y mis manos levantar sus cachetes de su culo de vicio.
Levante la mirada, vi sus ojos de cachonda, mire a la puerta de entrada que estaba a pocos metros, y me fui tras la barra de la cocina, haciéndole un gesto con el dedo para que viniera. Seguía sonriendo, y soltó su mochila viniendo a mí con los pezones ya como escarpias, empujando las telas.
Me baje el pantalón lo justo, saque mi rabo ya casi empalmado, la pegue a mi volviendo a su culo, y le pregunte:
- ¿Sabes ...