Una Buena Ocasión 7
Fecha: 22/08/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: Trastornado, Fuente: TodoRelatos
... hacer cubanas?
- ¡Jajaja! un poco. - me dijo agachándose y levantando su ropa al mismo tiempo que se la metía en la boca con mi mano llevándole el ritmo y la profundidad con ansias.
Enseguida me la puso como un mástil, y me la ensalivó de lo lindo. Me miro y abrió sus buenos pechos para colarla en medio y empezar la cubana, esperando con su boca y su lengua el capullo para seguir mamando y mojándola.
- ¡Madre mía! Si sabes si ¡mmmmh! y mucho. - acerté a decir en cuanto acelero el ritmo, y me la chupaba con fuerza y muchas ganas, apresándola con fuerza entre sus tetas empapadas, que ardían contentas y duras.
Miraba la puerta con mi café y mi cigarro, pero verla a ella era todo un espectáculo. Debía ser su especialidad, porque me daba caña sabiendo que, si no iba a tardar en correrme, y de vez en cuando se la metía entera en la boca, y se follaba ella sola, sin dejar de mirarme muy viciosa.
- ¡Oooojj! Muy bien zorrita ¡Mmmmh! más, más, dale más caña o te empotro contra la barra. - le advertí, ya muy cachondo y sorprendido con la estricta Lucia y su técnica.
Y eso hizo, apretó más sus pechos, aceleró, y en cuanto me fui a correr le agarré la cabeza para que tragara y de paso no se manchara más de lo mojada que iba a acabar.
- ¡Mmmmh! ¡Oooojj! Que cabrona ¡Mmmmh! un poco, me dice la guarra ¡Ooooojj! ¡Ooooojj! Así, así, traga perrita ¡Mmmmh! -le decía agarrado a su pelo y corriéndome a mi ritmo.
Tan experta era la cabrona, que estiro una mano cuando me la ...
... dejo reluciente y la solté, para coger un trapo de cocina y secarse antes de mojar el sujetador y la camiseta. Se levantó con su sonrisa aún cachonda, y se puso bien la ropa, sin rastro de saliva, mirando la puerta y esperando mi siguiente orden.
-Pobrecita ella, se ha quedado empapada. -le dije notando sus tejanos húmedos al frotarle el coñito y besarnos.
Me acariciaba las piernas y no decía nada, pero movía la pelvis buscando el placer de mi mano, que seguía frotando su coñito. Mire el reloj, le sonreí y le desabroche el botón del tejano, sacándole una risita tonta antes de que empezara a gemir con la boca y los ojos abiertos al notar mis dedos expertos colocarse en los sitios exactos, y empezar a pajearla cada vez más rápido.
- ¡Mmmmh! ¡Aaaaah! ¡Aaaaah! ¡Aah! ¡Aah! ¡Aah! ¡Aah! ¡Aah! ¡Aah!. - gemía y me miraba sorprendida de la paja que le estaba haciendo, cogida con las dos manos a mi brazo y dando pequeños saltitos de puntillas.
-Yo también se un poco, pero no hagas tanto ruido, que no voy a oír si vienen. - le avisé, atrayéndola a mí y besándole, notando como bajaba los pies al suelo y acercaba su cintura entre gemidos y besos de agradecimiento.
En mi mano, y por su cara de “circunstancia” note que se corría. Baje al suelo sin dejar de pajearle y le encare la polla. Se dio cuenta y ella misma se abrió de piernas, dejando caer los pantalones y las braguitas, para que sacara la mano y le pegara unos buenos pollazos al correrse, sin soltar su “botoncito”, con ...