Una Buena Ocasión 7
Fecha: 22/08/2025,
Categorías:
Dominación / BDSM,
Autor: Trastornado, Fuente: TodoRelatos
... oído, yendo a cambiarse.
La miraba subir las escaleras el cuerpazo de jaca de la mami desatada, y al llegar casi arriba, sabiendo que Lucia no la vería, me miro y me guiño un ojo. Mi polla creció al ver ese gesto de zorra caliente, y deje de mirarla pegándole un buen trago a la lata, y acabándola.
- ¿Has oído lo que he dicho antes? -le dijo a Berta, al llegar a la puerta de su habitación.
- ¡Que sí! Pero es el quien debe pedirme perdón. -le contestó la hija saliendo de la habitación, con el pijama en la mano para ducharse y cambiarse.
Yo las oí, pero me hice el loco, amasaba los pechos de Lucia, de pie tras el sofá, vigilando las escaleras y ella seguía a lo suyo con el portátil.
-Ve a ponerte el pijama, pero nada de sujetador. -le dije al oído lamiendo su cuello y apretándole los pezones ya duros, haciéndole soltar un gritito y levantarse riendo.
Ahora la miraba a ella, y no se cortó, se contoneo subiendo las escaleras, vigilando arriba y sacándome la lengua. Caí al sofá con las piernas en el respaldo, y resoplé de lo cachondo que volvía a estar. Como resopló Lucia tumbada en su cama y deseando estar a cuatro patas, como su hermanita, con el culo bien abierto. Se frotaba los pezones duros, y les dio un buen estirón antes de levantarse para cambiarse y seguir zorreándome.
No tardo en bajar Berta, otra vez haciéndose la enfadada y yendo a por alguna bebida a la nevera.
-Te sigo insistiendo en que no, no entiendo porque no me crees. - le dije desde el ...
... sofá.
-No sé, me huele a chamusquina. Pero si insistes, vale. - me contestó nada convencida, mirándome a los ojos, pero con sus pezones delatándola. Quería que fuera a por ella, pero ese enfado de niña pequeña le costaría ganárselo.
- ¿Tema zanjado? Pues dame mi beso, y otro por el retraso. -le dije sacándole una risita.
-Ven tu si los quieres. - me retó la jovencita listilla, sabiendo que tras la barra de la cocina no nos pillarían “jugando”, con tiempo a disimular si bajaban.
Nos mirábamos a los ojos, y en cuanto le mire los pechos, perfectamente definidos bajo el fino pijama, se incorporó más para mostrármelos descarada y dio un saltito con los tacones para que botaran, pero poniéndose algo roja al darse cuenta de su descaro.
- ¡Mamma mía! ¡Buff!. - le dije sacándole una carcajada, justo antes de que bajara mami con su camisón y su albornoz, sonriendo al ver que habíamos hecho las paces.
-Mucho mejor, así me gusta que os llevéis bien. - nos dijo en su tono seco yendo a hacer la cena, pero dándole un beso a Berta en la frente, que la dejo algo descolocada.
Ya cenados, preferí estar lejos de las tres en la barra de la cocina, con la pantalla del portátil tapándolas. Ahora las dos en pijama, la mami con su albornoz que le definía todas las curvas, duchadas, oliendo a flores y sin sujetadores. Era algo que me haría hacer alguna tontería si estaba en el mismo sofá. Las dos lo sabían, e incluso oía alguna risita de Berta, y no creo que mami entrara en el ...