Dr. PEDIATRA
Fecha: 24/08/2025,
Categorías:
Gays
Autor: Lobato69, Fuente: SexoSinTabues30
... piernas del niño y empezó a mamarle el culo, introduciendo con fuerza su lengua por el ano.
— ¿Qué hace? —. Preguntó asustado el inocente
—Tranquilo, amigo. Dentro de poco vas a sentir delicioso.
Apango demostraba su pericia en el sexo oral pues alternadamente atendía tanto los genitales como el culo del chico. Cumpliendo su palabra, el doctor logró que su joven experimentara su primer orgasmo real.
Adán entonces comenzó a llorar
— ¿Qué pasa, amigo?
—Déjeme, siento que hicimos algo muy malo
Apango cargo al niño y lo sentó sobre sus piernas y encima de su gran verga, abrazándolo y cubriéndolo de dulces caricias y besitos, logró consolarlo.
—No has hecho nada malo, esto es solo amor. Yo nunca te lastimaría y solo quiero que tú te sientas bien. La gente hipócrita condena el placer, pero tú debes buscar tu felicidad. Te he demostrado que el sexo es algo maravilloso. Hasta ahora has tenido miedo de la noche, pero a partir de hoy la buscaras, será tu protectora cada que quieras hacer el amor.
Aun con lágrimas en los ojos, Adán sonrió.
—Quiero enseñarte algo
Apango cargo al niño como si fuera más pequeño y lo llevó hasta su computadora. Sentados en la misma silla, Adán sobre el doctor; vieron el monitor. Empezaron a abrirse numerosos carpetas llenas de fotos.
—A estos chicos también les enseñe las maravillas del sexo
Adán asombrado, veía chicos de todas edades y de todos colores, pero todos varones. Había pequeñines como de kínder, también ...
... muchos chicos de su edad e incluso muchachos más grandes ya con pelos y unos huevotes. Güeros, prietos, delgados, gordos; todos se veían tan guapos; mucho llamó su atención la gran variedad de formas de sus vergas. Adán nuevamente tuvo una erección. Apango agarro el pito del niño y empezó a estimularlo, a su vez llevó una de las manos del chico a su propia verga. Entonces, Adán se dio cuenta que apenas podía abarcar el grosor del ese tremendo pito pero él también inicio el movimiento que momentos antes le habían enseñado. Ambos continuaron viendo las fotos al tiempo que se masturbaban mutuamente. Apango aprovecho el momento para dedear a Adán; luego de un poco de dolor inicial, el chico se adaptó y empezó a disfrutar como el doctor exploraba su ano, pero sin descuidar la verga de su joven amante. El chico no se quedaba atrás y jalaba con empeño el falo de su mentor; tras varios minutos experimentó su segundo orgasmo real. En ese momento la verga de Apango explotó y el semen manchó el joven cuerpo, pero lejos de sentir asco, el niño quedó fascinado de aquel liquido blanco, viscoso y oloroso. El doctor permitió que Adán continuara viendo las fotos hasta las 6 de la tarde, hora que la madre indicó era su salida del trabajo. Entonces ayudó a su chico a asearse y luego a ponerse su ropa.
—Amigo, si quieres puedo enseñarte muchas cosas más la próxima vez que nos veamos
Eran casi las 7 de la noche cuando llegó la mamá de Adán. La mujer pidió muchas disculpas por llegar tan tarde, ...