1. ¡ofú, qué calor! (3 de 4)


    Fecha: 24/08/2025, Categorías: Bisexuales Autor: Machi, Fuente: TodoRelatos

    ... al ver como Fran le echa un brazo por los hombros, formando una especie de círculo, deja de preocuparse por lo moral o no de lo que está haciendo y se dedica a vivir un momento que difícilmente considera pueda volver a repetirse.
    
    Si la primera vez que se besó con su compañero y Paloma estaba más preocupado en analizar los motivos por los que se encontraba haciendo aquello, en esta segunda ocasión deja sus perjuicios fuera y, al igual que Fran, se vuelca en disfrutar al máximo de lo que hace.
    
    A Paloma la facilidad con la que los dos viriles repartidores están cayendo en su trampa la tiene ensimismada, durante unos segundos llega a pensar que han mantenido previamente relaciones, sin embargo las dudas que ha demostrado tener el segundo para unírseles no tienen nada de fingido y solo un buen actor podría disimularlas. Así, como tiene claro que no tiene a Robert de Niro delante, llega a la conclusión de que si alguno de los dos ha tenido algo con hombres antes ha sido el calvete. Cosa que por otro lado le parece la mar de lógica, pues es de los dos quien tiene pinta de gustarle guarrear más que a un tonto un lápiz.
    
    Fran nunca ha sido un ligón, pero tiene mucho mundo recorrido y sabe reconocer a una viciosa cuando la tiene delante. Piensa que la acaudalada señorita de los cojones, como toda la gente de dinero, es una pervertida de marca mayor. Desde el primer momento que se les insinuado a su colega y a él, se ha dado cuenta la tía ha ido buscando un rollo gay entre ellos ...
    ... dos. Por eso no ha puesto ninguna pega al beso y si tiene que cogerle la churra a su amigo se la va a coger, como si tiene que hacerle una paja. Hace tanto tiempo que no echa una cana al aire y ni está con un monumento de mujer como ella, así que de ningún modo va a dejar pasar, y por unas minucias de nada, lo que considera una oportunidad de oro.
    
    Además es de la absoluta convicción de que ni él ni Robert van a volverse bujarrones, por comerse la boca o masturbarse mutuamente. Si lo van hacer es para poder follarse el fabuloso pibón que se les ha puesto a tiro, lo que no tiene muy claro si su colega, con lo suyo que es para estas cosas, se va a volver un mojigato y van a tener que dejar pasar la extraordinaria ocasión que se les ha presentado.
    
    Mientras sus cuerpos y sus lenguas se entrelazan, el deseo y la pasión se hacen más poderoso. Paloma no puede reprimir el hambre de sexo que crece en su interior, libera una de sus manos y la lleva al miembro viril de Fran y lo comienza a masturbar suavemente. El calvete, por su parte, le quita la mano que le tiene echada por los hombros a la chica y agarra uno de sus pechos. Le mete un magreo tan contundente que la mujer no puede evitar separar sus labios de los de ellos y ponerse a jadear como una perra en celo. Si este prólogo al placer no fuera suficiente, Robert mete la mano bajo su ropa y empieza a acariciar magistralmente con su dedo índice la raja de sus glúteos.
    
    De un modo casi violento, la atractiva rubia, se zafa de ...
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