¡ofú, qué calor! (3 de 4)
Fecha: 24/08/2025,
Categorías:
Bisexuales
Autor: Machi, Fuente: TodoRelatos
... sus dos acompañantes y con una generosa sonrisa en los labios les dice:
—¿Bueno, queréis probar las burbujas relajantes o no?
Los dos treintañeros, quienes todavía no asimilan que una mujer sea la que lleve la batuta en el tema sexual, asienten con la cabeza. Esperan que la chica se termine de desvestir y la siguen al interior de la bañera de hidromasaje.
Aunque la indumentaria de Paloma dejaba poco lugar a la imaginación, verla completamente desnuda es otra cosa bien distinta. Robert, quien en un principio tenía sus dudas en tener sexo con una clienta por los posibles problemas que le pudiera acarrear, al ver la aparente dureza de nalgas y sus firmes pechos vibrar a cada paso que da, no puede alegrarse más de la loca decisión que ha tomado. Si a eso se le suma que su coño completamente depilado recuerda el de una jovencita, las ganas por hacer suya aquel pedazo de hembra no pueden ser mayor.
No obstante, por mucho que le atraiga la chica, lo que realmente le motiva, por mucho que le pese, es compartir sexo a tres con su compañero. Simplemente imaginar como el nabo duro y gordo de Robert profana la raja de Paloma y su miembro viril parece tomar vida propia.
La bañera es pequeña, pero caben los tres perfectamente. La chica se sienta en la parte central, Fran lo hace a la izquierda y su compañero a la derecha. El primero en echar un brazo por encima de Paloma y buscar sus labios, es Robert, quien parece haber abandonado todo el recato de un principio y deja ...
... fluir con naturalidad la pasión que bulle en su interior.
La muchacha, sin dejar de besar al fornido moreno, mete las manos bajo el burbujeante líquido y se pone a masturbar a ambos hombres al unísono. El calvete pone una mano sobre su rodilla y la sube sigilosamente por su muslo hasta llegar a su sexo. No puede evitar gemir de placer, al notar como los rudos dedos se abren paso a través de los labios de su vulva y acarician su clítoris.
Hacía tiempo que no la tocaban de ese modo tan brusco y siente como un agradable escalofrió recorre su espalda. Sin embargo, por mucho que le ponga los ademanes bastos de los operarios, no está dispuesta a dejar que sean ellos quien tome la iniciativa en todo momento y vuelve a detenerlos en seco.
Aunque intenta evitar que se noté que no está de todo contenta por como trascurren las cosas, su forma de comportarse lo hace de lo más evidente. Deja de besar a Fran y saca los dedos del otro hombre del interior de su coño. Los dos tipos siguen un poco desconcertados por cómo lleva la situación y cómo se comportar, pero parece no importarle, pues se limitan a hacer lo que les pide, sin poner objeción alguna:
—¡Levantaos, por favor! Que ahora que estáis bien limpios, no me va importar comeros la polla.
Cuando los dos hombres se ponen de píe, Paloma se arrodilla sobre el suelo de la bañera. Está a punto de llevar a cabo la fantasía que se vino a la mente cuando los vio desnudarse, teme que le puedan poner alguna pega, pero considera que no ...