Dos pares de gemelas (17)
Fecha: 27/08/2025,
Categorías:
Incesto
Autor: tauro47, Fuente: TodoRelatos
... entonces todo fueron diferentes olores y sensaciones, de la humedad en la polla en repetidas ocasiones y formas llegó a un calor húmedo o más bien mojado, y sobre todo estrecho, pronto deduje que aquello no podía ser una lengua, ni siguiera una boca, alguien se estaba sentando y metiéndose la polla en el coño, y no paró ahí la cosa, algunas manos me bajaron los pantalones dejándome la verga suelta entre las piernas, a partir de entonces se sucedieron una variedad de sensaciones, y de perfumes, sólo reconocí algunos, entre ellos el de Marta y el de Clara. El que me sorprendió bastante fue el de la dependienta de Cintia, la jovencita morena, se sentó sobre mí de golpe clavándose la polla hasta las entrañas, luego remolineó de forma que sentí todo sus pliegues, parecía que quería disfrutar de mi polla en especial.
Aunque la sorpresa siguió, pues la siguiente fue Elsa. Lo noté por su forma de sentarse, curiosamente parecía que se había establecido una amistad entre ellas dos, una complicidad.
Inconfundible fue Susa, le susurré cuando se sentaba que la había reconocido, tenía un coño tan estrecho que casi me dolía y una forma de moverse muy especial, disfrutaba sentándose sobre mí mientras hacía cualquier cosa y eso lo tenía grabado en mi mente.
También hubo coños indefinidos, al igual que olores, supuse que serían las dependientas o alguna amiga de mi“novia”, Teresa se abstuvo, aunque sabía que no me“escaparía” en su cama. También me extrañó que Soledad no las siguiera ...
... pero pronto escuché como todas la jaleaban para que se atreviera, ella no quería demostrar nada, pero con la bebida y el ambiente tan caldeado que había, al final asintió. Su forma de amasarme la polla con su coño y no sólo eso, sino que al momento se levantó y volvió a sentarse despacio pero de una sola vez, al oír el griterío deduje que abrió las piernas frente a todas y les demostró que el coño estaba vacío, en cambio su culo lo tenía lleno hasta los huevos.
Eso fue el clímax. Todas quisieron probar y a más de una la oí llorar de rabia por no conseguirlo, otras en cambio se corrieron con mi estaca clavada en el culo, sobre todo una chica gordita, pues pesaba bastante, posiblemente sería amiga de Rosa. Luego me enteré que también era lesbiana pero no quiso dejar pasar la experiencia, aunque sin metérsela en el coño, era como una auto excusa.
Las que sí que identifiqué claramente fueron a Rosa y cómo no a Azucena, las dos fueron anunciadas pero se limitaron a comerme la polla simplemente. La buena suerte para las espectadoras fue que cuando Rosa estaba lamiéndome el tronco de arriba abajo salió un chorro de leche que le manchó desde el pelo a las pestañas, muchas fueron las que la felicitaron, el premio le había tocado a mi cuñadita, sin quererlo.
La polla se me fue bajando, aunque alguna intentó“resucitarla”, los rumores y risas también decrecieron y al momento alguien me quitó la venda de los ojos, la visión fue emocionante, estuve parpadeando hasta acostumbrarme a ...