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Mi hermana, sus amigas y la madre que las parió
Fecha: 28/11/2025, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... es la más recia de las cuatro amigas, con unas ubres grandes que tiene que cubrirse con un sujetador deportivo jugando al futbol, cuya posición es de central, y a pesar de su fuerte complexión está muy bien formada, con unas piernas espectaculares y sobre todo un culo impresionante. En cuanto a Violeta, es de origen africano, por sus genes del centro de África de alguna tribu watusi, es muy bella y tiene una sonrisa luminosa pues enseña su perfecta dentadura cuando sonríe. Es al igual que sus amigas simpática y jaranera y a pesar de su altura está perfectamente proporcionada, eso sí, tiene unas tetas que quitan el sueño y un culo que se le mueve al andar que encandila sobre unas largas y bien formadas piernas. Y por último esta la madre de las dos amigas de mi hermana citadas en primer lugar, Laura de treinta y nueve años, soltera, dueña de una agencia inmobiliaria, con una gran simpatía y don de gentes propio de su profesión. Por lo visto con dieciocho años quedo embarazada de Lola, y al año siguiente de Lulu, pero a pesar de las promesas de matrimonio del padre de las dos criaturas, incluso antes de nacer la pequeña Lulu la dejo por otra. A pesar de todo, Laura era una mujer de gran vitalidad, que tuvo que hacerse cargo del negocio familiar cuando falleció su padre, y había dedicado su vida a sus hijas a las que adoraba, y no se le conocía ninguna otra pareja desde que el padre de sus hijas la dejo por otra. Era igual que Lulu, lógicamente más mayor y mucho más ...
... seria, pero los mismos ojos grises y un pelo negro algo rizado y un poco más largo que su hija. En cuanto a su cuerpo se conservaba perfectamente y llamaba la atención por su forma de comportarse, elegante, altiva, sensual y segura, tanto en su caminar como en su comportamiento en general. La verdadera historia, lo que hizo que mi vida diese un giro de 180 grados, empezó cuando a mi padre le ofrecieron la dirección de un hotel de la cadena en que trabajaba, con el consiguiente aumento de sueldo y muchísimas más responsabilidades, y de paso a mi madre un ascenso para que acompañase a mi padre en su nuevo destino, ya que ambos trabajaban para la misma empresa, donde se conocieron y donde habían trabajado toda su vida. El problema surgió cuando Beatriz se negó en redondo a abandonar nuestra ciudad, pues poco antes de ese ascenso a nuestros progenitores, tanto ella como yo, por fin habíamos podido matricularnos en la Universidad, ella en medicina y yo en veterinaria, y en el pueblo al que iban destinados, a pesar de ser un importante pueblo turístico, no había universidad. Tras dos días de tremendas discusiones en los que yo no me involucre, a pesar de que estaba de acuerdo con mi hermana, y en los que parecía que nuestra familia se iba a romper en mil pedazos, Bea, que es como llamamos a mi hermana al llegar por la noche, dirigiéndose a mis padres les dijo alborozada: -Creo que todo se puede solucionar. Laura, la madre de mis amigas, a la que ya conocéis, me ha dicho que si ...