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Mi hermana regaló a mi esposa
Fecha: 03/01/2026, Categorías: Sexo Interracial Autor: enrique333, Fuente: CuentoRelatos
... que te dé uno de mis masajes relajantes? -Bueno me parece bien. En eso mi hermana le pidió a Ana que se desvistiera y se acostara boca abajo, pero le dijo que en esta oportunidad tenía que taparse los ojos. Buscó crema en su bolso y comenzó a darle un rico masaje, esa situación ya me tenía la pija a millón. MI hermana le puso un poco de crema en la espalda y dejó caer sus manos suavemente hacia sus nalgas, en sus muslos hasta llegar a sus pies, luego de regreso. Mientras eso sucedía, mi hermana siguió con el interrogatorio: -¿Te gustó bailar cos esos tipos? -si, bailan muy bien -¿Cómo harán el amor? -quien sabe -¿Nunca lo has hecho con un negro? -bueno una sola vez -¿Te gustó? -eso fue algo inesperado, pero creo que si lo disfrute (Yo pensaba que Ana le iba a contar lo que habíamos hecho una vez) -¿Te gustaría repetirlo? -No, no creo. Cuando esto sucedía ya mi hermana estaba frotando la concha de mi esposa, mientras ella se retorcía de placer. En ese momento tocaron la puerta y mi esposa se sobresaltó, pero mi hermana le dijo que se quedara tranquila que seguro era un pedido que ella había hecho al restaurante. Se levanto de la cama y fue a abrir la puerta, habló en voz baja y cerró la puerta. Desde mi posición no podía ver nada, solo a mi esposita acostada en la cama con las piernas abiertas y con cara de placer. Pero al momento me sorprendí cuando vi la figura de dos tipos negros, los mismos que habían bailado con Ana ...
... la vez anterior. Mi primera reacción fue de rabia y pensé en salir a reclamarle a mi hermana, pero creo que ella tenía todo fríamente calculado y se acercó al closet y a escondidas me hizo señas para que no interviniera en nada. No supe como reaccionar y me quedé como helado dentro del closet. Mi hermana volvió a la cama mientras los tipos se quedaron recostados de la pared. Siguió con el masaje a mi esposita, pero ahora le pidió que se diera vuelta para seguir con el masaje. La puta de mi hermana le estaba enseñando mi esposita a dos extraños. Mientras las manos de mi hermana recorrían su cuerpo, haciéndola estremecer, siguió el interrogatorio: -Ana, si tuvieras la oportunidad de estar con uno de esos negros ¿lo harías? -No, estás loca -¿Seguro? -Te dije que no -¿Pero seguro que no te provocaría que un negro meta su verga en esta concha tan húmeda? Ana sudaba y mantenía su posición de negarse, pero cada vez con su voz más quebrada. -Yo creo que tu concha piensa lo contrario, le dijo mi hermana. Ante su insistencia, mi esposa le respondió, casi que le gritó, “bueno si, si lo haría, en este momento estoy muy caliente y necesito tener una verga en mi concha”. Esa fue la frase que faltaba, inmediatamente mi hermana se levantó de la cama y se dirigió a los dos tipos que aún esperaban pegados de la pared, les dijo algo al oído y de inmediato ambos se quitaron sus ropas, verdaderamente eran imponentes, aunque sus rostros no eran de portada, sus ...