1. Memorizarse


    Fecha: 14/01/2026, Categorías: Hetero Autor: LucasDario, Fuente: TodoRelatos

    Ochocientos doce kilómetros. Así, convertido a letras, parecen incluso más. 812 kilómetros separan mi casa natal, en Sevilla, de Avilés, en Asturias, en el Norte de España. No solo 812 kilómetros lo separan, también unos diez grados centígrados en el promedio de la temperatura o 500 litros de diferencia en la lluvia caída durante un año. A priori, y así me lo repetían mis amigos, nada se me había perdido en Avilés. Y a mí, sin embargo, en aquel entonces me parecía música para mis oídos.
    
    Me llamo Álvaro y soy ingeniero de profesión. En aquella época, sobrepasados los 40, un traumático divorcio a cuestas y mil y un problemas en mi entorno, había empezado a calar en mí la idea de que un cambio de aires era lo que necesitaba mi vida. Mis padres estaban razonablemente bien, y era eso quizás lo que me echaba para atrás, pero una temporada “reseteando” lejos de Sevilla me parecía una opción muy valiosa para mi bienestar emocional.
    
    Y sin concretar ni buscar nada, sin embargo, una oportunidad surgió y me pareció irrechazable. Una gigantesca ingeniería multinacional radicaba en Avilés uno de sus proyectos más relevantes en Europa; y sin saber muy bien por qué, un headhunter a través de LinkedIn contactó conmigo para comentarme que un perfil como el mío encajaba bastante bien en lo que andaban buscando.
    
    Rápidamente concertamos una videollamada para conocernos mejor y, la verdad, tuve que poner mi mejor cara de póker porque lo que me contaba encajaba perfectamente en lo que ...
    ... quería para mi vida. Con sedes en países como Canadá, Reino Unido, México o Australia, por lo que me contaban les costaba encontrar perfiles muy especializados para su proyecto en Asturias. Además, mi curriculum mostraba que también había trabajado en países como aquellos, por mucho que en la actualidad estaba muy cómodo en mi ciudad de origen. Sin embargo, la empresa se esforzaba en “convencer” a los candidatos con unas condiciones laborales enormemente ventajosas; no solo en salario, también en vivienda y en billetes de avión, por ejemplo.
    
    Como digo, jugué un poco mis cartas, porque hubiera dicho que sí a los 5 minutos de la entrevista. Sin embargo, fueron varias las videollamadas y un viaje para conocer in situ el proyecto las que necesitamos para darnos el sí definitivo. 15 días después, estaba bajándome con dos amigos de una furgoneta de alquiler en la que habíamos cruzado España con mis 4-5 cosas para, supuestamente, pasar los dos siguientes años de mi vida.
    
    Por mucho que yo estuviera super ilusionado con todo el proyecto, lo cierto es que mis amigos me miraron con cara de “¿tú sabes dónde te estás metiendo?” cuando pusimos el pie en la calle. Era noviembre, y un frío viento y una fina lluvia nos calaba los huesos. Pero mi ánimo era incorruptible; quería trabajar, concentrarme en mí, recomponerme, hacer deporte, pasar tiempo conmigo mismo y conocer más en profundidad una de las comunidades más bonitas de España. No iba a estar lloviendo todos los días…
    
    Y así, llegó ...
«1234...24»