1. El inicio de nuestra historia


    Fecha: 20/01/2026, Categorías: Hetero Incesto Infidelidad Autor: BestSon, Fuente: SexoSinTabues30

    ... aquí…
    
    Dijo con una voz llena de lujuria mientras abría sus piernas y me hacía un gesto para que me colocará sobre ella, entre sus piernas. Yo obedecí, tembloroso y deseoso, la visión de mi madre frente a mí con sus piernas abiertas y el pequeño y húmedo triángulo de tela de su tanga era increíble, mucho más de lo que pude haber imaginado.
    
    — Quitámela…
    
    Dijo ella, con una voz increíblemente seductora, yo obedecí como un rayo y al ir quitándosela ella levanto las piernas para ayudarme, al separar la tela de su sexo pude notar gruesos y viscosos hilos de sus fluidos separándose de la piel, una vez que pude quitársela me quedé perdido contemplando aquella belleza, un poco de vello, y sobre todo mucha humedad en sus labios hinchados ella giro la cabeza, quizás con vergüenza, pero a los segundos me pregunto.
    
    — ¿Te gusta?
    
    — Si…
    
    Le respondí yo, aún absorto en aquella morbosa imagen.
    
    — Es tuya… Hazme tu mujer mi amor…
    
    Yo bajé un poco mis boxers liberando por fin un poco de la presión que sentía en mi pene duro y palpitante, me acerque más a ella haciendo que mi pene descansará sobre su abdomen, ella gimió mientras su mano derecha bajaba hasta mi miembro, y con la experiencia de la que yo carecía coloco la punta de mi pene en la entrada de su sexo.
    
    — Ay amor…
    
    Dijo casi gimiendo, y estando en esa posición con mi pene duro en su mano se puso seria al menos eso me pareció y con una voz más calmada me pregunto.
    
    — ¿Me amas verdad?
    
    — Si, mucho.
    
    Le ...
    ... respondí yo al momento y ella pregunto.
    
    — ¿Estás seguro? ¿De verdad quieres hacer esto conmigo?
    
    — Si…
    
    Le respondí, lleno de seguridad y mucha calentura, ajeno a los pensamientos que la devoraban a ella, mi madre soltó un profundo suspiro y por fin volvió a sonreír.
    
    — Entonces dale mi amor, hazme tuya.
    
    Por fin soltó mi miembro palpitante, justo en la entrada de su sexo dejándome libre el camino, yo con un movimiento algo brusco se lo metí entero, ella soltó un pequeño grito, yo me quedé en esa posición unos segundos hasta que por fin hablo.
    
    — Así mi amor… Ahora muévete.
    
    Yo asentí con la cabeza y comencé a mover la cadera, entrando y saliendo de aquella estrecha y caliente abertura, haciendo uso de mi poco conocimiento.
    
    — ¡Si mi amor, así! ¡Métemela!
    
    Yo estire mis manos para acariciar sus tetas que rebotaban al ritmo de mis penetraciones.
    
    — Me encantas mamá.
    
    Le decía con mi voz llena de deseo mientras sentía las contracciones internas de su sexo, era como si no quisiera dejarme salir y cada vez que volvía a entrar encontraba la misma estreches y la misma deliciosa resistencia.
    
    — Si mi amor, cógeme, soy tuya mi niño, dame verga mi amor.
    
    Sus gemidos y las cosas que decía me volvían loco de lujuria y placer, yo seguía moviendo la cadera como loco mientras ella hacía lo mismo, empujando su cadera contra la mía con cada penetración, debo decir y me llena de orgullo que después de pocos minutos ella se tenso y me abrazo fuerte con sus piernas, yo solo ...