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Capítulo 4. El juego de la noche
Fecha: 21/01/2026, Categorías: Gays Autor: Jordi97, Fuente: TodoRelatos
Capítulo 4. El juego de la noche A la mañana siguiente, Iván despertó con la mente aún agitada por el sueño. Los recuerdos de Elías, su cuerpo, su risa, las caricias suaves y el ardor en su piel lo perseguían. En un intento de alejar esos pensamientos, se vistió rápidamente y salió al bar, decidido a ver qué pasaba. Quería encontrarse con Elías, sentir esa química de nuevo, pero al llegar al lugar no había señales de él. La música, la gente, el ambiente seguían igual de vibrantes que la noche anterior, pero algo faltaba. El chico rubio con la mirada de fuego no estaba allí. Desconcertado, Iván se acercó a la barra. Pidió una cerveza y se acomodó en uno de los taburetes. El camarero que le atendió le lanzó una sonrisa cálida mientras le entregaba la bebida. —¿Todo bien, amigo? —preguntó, mientras su mirada de un verde claro brillaba a la luz tenue del bar. Iván lo miró de vuelta, reconociendo el mismo camarero que había visto la noche anterior, aunque no le había prestado mucha atención. Tenía el cabello oscuro y corto, la piel clara y una sonrisa que parecía decir que todo estaba bajo control, como si ya hubiera pasado por muchas noches como esta. A Iván le gustaba cómo se veía, cómo hablaba. De alguna manera, esa familiaridad lo relajaba un poco. —Todo bien. Solo… buscando algo diferente. —Iván sonrió, sintiéndose algo tonto por la vaguedad de su respuesta. El camarero rió suavemente, se inclinó un poco hacia él, como si quisiera compartir un ...
... secreto. —¿Algo diferente, eh? Aquí se encuentra de todo. Si te interesa algo fuera de lo común, solo dilo. Iván sintió un cosquilleo en su estómago, pero se desvió un poco al ver cómo el camarero limpiaba la barra con un trapo. Había algo en su forma de moverse, en la manera en que se acercaba, que despertaba algo en Iván, aunque intentó ignorarlo. A fin de cuentas, estaba allí buscando a Elías, no iniciando otra conexión. —¿Vas a quedarte mucho rato? —preguntó el camarero, aún con esa sonrisa en los labios. Iván se encogió de hombros, jugueteando con la botella en sus manos. Sus ojos no podían evitar seguirlo mientras el camarero se movía por la barra, sirviendo copas y charlando con otros clientes. —Quizás un rato más. —Iván lo miró de nuevo, esta vez más directo. Hubo algo en la mirada del camarero que lo hizo sonreír de nuevo, pero algo más que la amabilidad de su gesto. Era como si una especie de tensión sutil flotara en el aire entre ambos. Tal vez no era tan directo como Elías, pero este chico parecía tener su propio tipo de magnetismo. Se acercó un poco más, bajó la voz y dijo: —No te he visto por aquí antes. ¿Nuevo en el barrio? Iván sintió el calor subiendo por su cuello. Tenía la impresión de que, por alguna razón, este chico lo veía de una manera que lo hacía sentirse algo vulnerable, pero a la vez deseado. No podía dejar de mirarlo. —Sí. Estoy... empezando a salir. —Iván se rió nervioso, notando cómo sus palabras sonaban poco convincentes. El ...